El 9 de abril, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sorprendió al anunciar una pausa de 90 días en la aplicación de aranceles del 10 % sobre los productos provenientes de más de 75 países.
Esta decisión tiene implicaciones directas para la economía mundial y especialmente para países como Honduras, cuyo mercado exportador depende fuertemente de las relaciones comerciales con Estados Unidos.

El propósito detrás de la pausa
Trump explicó en su cuenta de X que la pausa tiene como objetivo permitir a estos países, que no tomaron represalias comerciales contra Estados Unidos, la oportunidad de negociar una solución que beneficie a ambas partes.
Según el mandatario, más de 75 países mostraron disposición a buscar un acuerdo, sin dañar las relaciones comerciales con la primera potencia económica del mundo.
En palabras del economista costarricense Daniel Suchar, este movimiento no es más que una “maniobra” de Trump para nivelar el terreno de juego para todos los países involucrados.
“Está dando 90 días para que los 75 países que mencionó puedan realizar una especie de negociación con propuestas para bajar los aranceles”, señala Suchar.
Para él, esto no es sino una jugada maestra que busca darles una oportunidad a todos para competir en igualdad de condiciones.
Impacto en la competitividad de Honduras
Para los países centroamericanos, y específicamente para Honduras, esta pausa de 90 días es crucial.
Los productos hondureños seguirán teniendo la misma competitividad frente a los de otros países, lo que podría significar una ventaja temporal.
“El arancel que va a estar fijado para todos los competidores de Honduras es el mismo. Al final, quien lo termina pagando es el consumidor norteamericano y no debería tener ese tipo de afectación”, explica Suchar.
El economista costarricense destaca que la competencia entre países se mantiene sin alteraciones sustanciales en los costos.

La jugada maestra de Trump
Graco Pérez, analista político, destaca que esta pausa en los aranceles muestra cómo los países grandes y pequeños reaccionan de manera diferente ante las decisiones de Estados Unidos.
“Nadie quiere arriesgarse a asumir una posición más confrontativa con Estados Unidos. Nadie quiere entrar en polémicas con esa potencia”, señala Pérez.
Lo que sí resalta Pérez es que Washington no busca perjudicar a los países que no representan una amenaza directa a sus intereses comerciales.
Daniel Suchar concluye que este movimiento puso a los países a despertar de su “zona de confort”.
"El “póker comercial” que se juega en los pasillos de la Casa Blanca resultó efectivo al presionar a los países a negociar soluciones concretas y a adoptar una postura más activa en la defensa de sus intereses comerciales", señala.
De interés: Trump pausa aranceles durante 90 días a países que no tomaron represalias
Oportunidad de oro
Para Honduras, esta pausa de 90 días en los aranceles representa una oportunidad de oro para asegurar un espacio en el mercado estadounidense.
A medida que se acerque el final del período de pausa, se abrirá una nueva fase de negociaciones.
Ese momento será clave para que el país mantenga su competitividad frente a las naciones que ya buscan nuevos acuerdos comerciales con Washington.
Mientras tanto, la mirada de todos está puesta en cómo este “póker comercial” afectará la economía global, pero, en particular, a los mercados más vulnerables a las decisiones unilaterales de Estados Unidos.
La incertidumbre persiste, pero con este respiro Honduras tiene la oportunidad de reestructurar sus estrategias comerciales para asegurar un futuro más próspero en el mercado más grande del mundo.
