En los últimos meses, una nueva forma de estafa digital afecta a varios ciudadanos hondureños, quienes, en busca de ingresos adicionales, han caído en engaños publicitarios en redes sociales.
Una víctima compartió su historia mediante su cuenta de TikTok (sofirg_tv) para advertir a otros sobre este tipo de fraude.
La trampa del "trabajo desde casa"
Todo comenzó con un anuncio en Instagram que prometía una oportunidad laboral: "Se necesita personal para trabajar desde casa con ingresos de 500 lempiras o más diarios".
La oferta parecía legítima, por lo que la persona interesada decidió escribir al contacto proporcionado.
La comunicación inicial fue acogedora y persuasiva. Como primer requisito, se solicitó un depósito de 300 lempiras para acceder a la plataforma de trabajo. La urgencia económica llevó a la víctima a realizar el pago, recibiendo a cambio un enlace para un grupo de Telegram, donde se le asignó una supuesta asesora encargada de explicar las tareas.
Una estrategia bien calculada
El esquema funcionaba con tareas que simulaban compras en línea en plataformas como Amazon. El proceso era el siguiente:
Se realizaban "compras" para clientes, y el dinero invertido por la víctima supuestamente se devolvía con una comisión extra.

Al completar la primera tarea, la plataforma efectuó el pago, creando confianza en la víctima. La segunda tarea también fue pagada, reforzando la ilusión de que el sistema era legítimo.
Sin embargo, el problema surgió en la tercera tarea. A medida que avanzaban las "subtareas", los montos comenzaron a incrementarse drásticamente. Al llegar a la sexta subtarea, el sistema presentó un error y solicitó una inversión adicional de 5,000 lempiras para desbloquear el saldo pendiente.
"Al principio parecía real, me pagaron dos veces y confié… pero cuando intenté recuperar mi dinero, todo se volvió una pesadilla. Me hicieron creer que ganaría dinero fácil, pero al final lo perdí todo y nadie me ayudó a recuperarlo", expresó.
Sofía, atrapada en el esquema, decidió buscar apoyo financiero con amigos y familiares para recuperar su inversión. En ese momento, un allegado le advirtió: "No caigas, yo también fui estafado".
Desesperación y silencio bancario
Al notar las señales de alerta, la joven intentó comunicarse con los estafadores para solicitar la devolución de su dinero, pero fue ignorada. Acto seguido, contactó a su banco para revertir la transferencia, pero la respuesta fue desalentadora:
El banco bloqueó la cuenta receptora, pero no pudo devolver el dinero y se le indicó que debía denunciar el caso ante la Dirección Policial de Investigaciones (DPI).
A pesar de haber iniciado el proceso legal, tres meses después, no ha obtenido ninguna respuesta.
Un llamado a la precaución
Las estafas en redes sociales se han vuelto más sofisticadas, utilizando tácticas psicológicas para atrapar a las víctimas. Estos fraudes funcionan dando ganancias pequeñas al inicio para generar confianza y luego aumentar las inversiones hasta cifras inalcanzables.
Consejos para evitar caer en fraudes similares:
- Duda de ofertas laborales que requieren inversión inicial
- No realices transferencias a cuentas personales sin garantías legales
- Investiga la reputación de la empresa o plataforma antes de participar
- Si una oferta parece demasiado buena para ser verdad, probablemente lo sea
- Denuncia cualquier intento de fraude ante las autoridades competentes.
