La hondureña Delia Fernández, originaria de El Progreso, Yoro, es un brillante ejemplo de perseverancia y éxito que inspira a muchos.
En una entrevista para el Noticiero TN5, Delia compartió su viaje desde una niñez complicada en Honduras hasta convertirse en una oficial del Ejército de los Estados Unidos, sirviendo con honor durante 30 años.
A la edad de 9 años, Delia se mudó a Estados Unidos y fue recibida con amor por su abuela. Desde el primer momento, su abuela se convirtió en un pilar fundamental en su vida, y Delia le prometió que nunca se rendiría.
"Cuando cumplí 17 años, comencé a hacer todos los papeleos para ingresar al Army", recordó con orgullo.
Durante su tiempo en el Ejército, Delia participó en cinco misiones de guerra en Irak y Afganistán. Gracias a su fortaleza y la gracia de Dios, regresó a salvo, forjándose una carrera ejemplar.
"Tuve muchas barreras que derrumbar, pero lo logré. Siempre representé a Honduras", afirmó.
Recibió un certificado
Tras tres décadas de servicio, Delia recibió un certificado del presidente, un honor reservado para los oficiales que se retiran después de 30 años. "
Hoy miro hacia atrás y me siento orgullosa de lo que he logrado", dijo. Como madre de cinco hijos y esposa, Delia continúa mostrando que con determinación y trabajo duro, los sueños pueden hacerse realidad.
A pesar de haber encontrado el éxito en un país que no es el suyo, Delia nunca olvida sus raíces: "Siempre llevo conmigo de dónde vengo. Todo se puede lograr cuando uno no se da por vencido", expresó.
