Ely Izaguirre, un inmigrante hondureño de 55 años que desde 1998 cuenta con Estatus de Protección Temporal (TPS) en Estados Unidos, vivió una experiencia aterradora cuando fue detenido por la Policía en Brookhaven, Georgia, y posteriormente enviado a las instalaciones del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), a pesar de su estatus migratorio.
Izaguirre compartió su experiencia con Univision 34 Atlanta, al que detalló los momentos de incertidumbre y sufrimiento vividos desde su arresto hasta su liberación, cuatro días después de estar incomunicado y sin poder contactar a su familia.
La detención comenzó cuando la Policía de Brookhaven lo interceptó debido a un foco quemado en su vehículo.
"Estaba yendo para la BP y me pararon por la luz quemada. Cuando checaron mi licencia, me dijeron que estaba suspendida y me llevaron a la cárcel", explicó Izaguirre.
En Georgia, las licencias de conducir pueden ser suspendidas por varias razones, como acumular demasiados puntos en el registro de conductor, no pagar multas de tránsito, no tener seguro de auto o ser acusado de violación de tránsito.
En el caso de Izaguirre, su licencia fue suspendida debido a un ticket de tránsito no pagado.
La Policía de Brookhaven confirmó el arresto de Izaguirre por una ofensa de tránsito, pero aclararon que "no informan los arrestos a Inmigración, Aduanas y Control", lo que indica que no hubo un protocolo para notificar a ICE de su detención.
Durante su estancia en la cárcel, Izaguirre estuvo incomunicado, sin poder hablar con su familia.
"El problema en DeKalb es que te tienen incomunicado. Yo desde el jueves no pude hablar con mi familia", relató.
Además, fue colocado en una celda junto a otros inmigrantes hispanohablantes con diversos estatus migratorios.
"Ahí casi están seguros que te van a deportar. Tienen áreas donde no puedes hablar con nadie. Yo pensaba que iba a hablar con mi familia hasta que llegara a Honduras", añadió.
La esposa de Izaguirre expresó su angustia al no tener noticias de él durante su detención: "No volvimos a saber nada de él. Nada. Siempre lo estábamos checando en línea hasta que apareció en migración".
Finalmente, tras ser trasladado a las instalaciones de ICE en Atlanta, se revisaron sus documentos y su número de seguridad social, lo que permitió que su estatus fuera verificado y se confirmara que "todo estaba bien".
Tras el proceso, Izaguirre fue liberado, aunque tuvo que pagar una multa de $730.
La familia de Izaguirre agradeció su liberación, pero sigue preocupada por el impacto que la experiencia tuvo en su vida y en su bienestar emocional.
Según cifras oficiales, alrededor de 1.8 millones de hondureños -entre residentes legales e indocumentados- viven en Estados Unidos, y 261,651 tienen orden de deportación, aunque no están bajo resguardo de las autoridades estadounidenses.
