El viernes 14 de febrero, mientras se celebraba el Día del Amor y la Amistad, un joven hondureño planeaba fingir su secuestro y cómo pediría una cuantiosa recompensa a su familia.
Marlon Riquelme Valle Rodríguez, de 22 años, salió de su hogar en San Pedro Sula, conduciendo su motocicleta para poner en marcha su plan. A las 8:00 de la noche, Marlon desapareció, y su familia, preocupada por su paradero, comenzó a temer lo peor.
Al día siguiente, una de sus hermanas recibió una llamada telefónica a su número personal, y al contestar, escuchó la voz de su hermano, quien afirmaba estar secuestrado.

El joven hondureño le dijo que unos desconocidos lo mantenían cautivo y exigían 80,000 lempiras a cambio de su liberación, advirtiendo que de no recibir el dinero, atentarían contra su vida.
Angustiados por lo que podría ocurrirle, la familia comenzó a reunir la suma solicitada, pero antes advirtió a las autoridades sobre lo que estaba ocurriendo. El domingo 16 de febrero la historia dio un giro inesperado que desveló la mentira de Marlon.

Los equipos de investigación localizaron la motocicleta de Marlon estacionada frente a una casa de habitación. Tras realizar una vigilancia en el lugar, observaron a Marlon salir de la vivienda y lo arrestaron.
Una vez capturado, Marlon fue interrogado, y durante las entrevistas con los habitantes de la casa, uno de sus amigos reveló que desde el viernes Marlon se encontraba allí y le había dicho que sus padres lo habían echado de su hogar.
La farsa fue descubierta, y el joven quedó a disposición de las autoridades, quienes ahora investigan el caso.
