Un hondureño perdió su brazo izquierdo y su mano derecha luego de que otros migrantes lo lanzaran del tren conocido como 'La Bestia' en pleno movimiento el pasado 14 de enero en la estación Coatzacoalcos, al sur de Veracruz, México.
De acuerdo con medios locales, el joven hondureño, identificado como Dani Javier Castillo, de 34 años, tomó el tren junto a otros migrantes centroamericanos con la intención de llegar a Estados Unidos.

Sin embargo, el compatriota desencadenó malestar entre las personas que iban a bordo del tren porque comenzó a pedirles dinero por "derecho a piso" para permanecer en el vagón.
Aunque varios accedieron al pago, hubo algunos que se resistieron. Según el relato de algunos testigos a medios de México, poco metros después el hondureño cayó del tren. Algunos aseguran que lo empujaron.

Durante la caída, el tren le amputó sus extremidades. Inmediatamente llegaron paramédicos de la Cruz Roja y lo trasladaron al Hospital IMSS-Bienestar de esa ciudad, donde fue recibido en el área de urgencias.
Medios locales aseguran que el hondureño pertenece a una estructura criminal.
Otro hondureño cayó del tren
Tan solo unas horas más tarde, otro compatriota cayó del tren cuando intentaba subirse. De acuerdo con el medio Milenio, un joven identificado como Elvin Miramor Romero se cayó de 'La Bestia' cuando iba en movimiento.
Romero sufrió una fractura en el fémur y golpes en la cabeza y fue trasladado hasta el hospital, donde lo atendieron.
Ambos se encuentran internos y se desconoce su estado de salud.
Migrantes hondureños
Al menos 37,419 hondureños, muchos de ellos menores no acompañados, han sido deportados a su país en 2024, lo que representa una disminución del 30.1 % en comparación con 2023, según cifras del Instituto Nacional de Migración (INM) de Honduras divulgadas a finales de 2024.
Entre el 1 enero y el 12 de diciembre de 2024 fueron deportados a Honduras 16,142 hondureños menos que los 53,561 retornados en el mismo periodo de 2023, detalla un informe del INM.
Las autoridades estadounidenses deportaron a 20,765 hondureños este año, de los cuales 5,701 eran niños y adolescentes, algunos no acompañados, precisó.
