A finales de diciembre, el joven César Esaú Canales incendió la casa de sus padres, sin embargo, este fue dejado en libertad debido a que los perjudicados no formalizaron una denuncia en su contra.

El hecho ocurrió en el sector de La Cumbre Chorotega, en el departamento de Choluteca, al sur de Honduras.

Aparentemente el comportamiento del joven se derivó de la carencia de dinero para la compra de alucinógenos, y la no disposición de sus padres de proveerle.

A través del canal local Televida, César Esaú confesó su delito. Aseguró que no se arrepentía de haber causado daños en el 20 por ciento de la propiedad y una motocarga que estaba ahí.

"Porque yo quise. Es primera vez, lo hice por placer, no me arrepiento para nada, no le tengo miedo a nada", dijo bajo aparentes efectos de alguna droga.

Sin embargo, tan solo 24 horas después fue dejado en libertad ya que sus progenitores no interpusieron la denuncia correspondiente.

Esta información fue confirmada por el portavoz de la Policía Nacional, Francisco Espinoza, quien indicó que hasta la fecha los señores no se han presentado.

El Código Penal de Honduras, en el artículo 183, establece que: "Quien provoca unincendio con riesgo para la vida, la integridad o la salud de las personas, debe ser castigado con las penas de prisión de diez (10) a quince (15) años y multa de ciento cincuenta (150) a trescientos (300) días".

Image