Don Santos Rodríguez, quien no tiene una de sus manos ni uno de sus pies, dejó atrás su silla de ruedas y recorrió junto a su hijo el pasillo hasta donde recogería su diploma de noveno grado.

Las tiernas imágenes fueron captadas en el evento de graduación que se llevó a cabo este miércoles en el Instituto Gubernamental de San Marcos, Ocotepeque, occidente del país.

El hondureño brindó declaraciones ante Tvsanmarcoshn, donde aseguró sentirse muy orgulloso de su hijo Gustavo Adolfo Santos Rivera, quien estaba junto a él.

"Ese es el momento especial, seguir adelante con nuestros hijos", dijo el hondureño que se dedica a vender dulces en las calles y pintar casas.

Por su parte, Gustavo Adolfo manifestó sentirse orgulloso de estar junto a su madre y padre en ese momento.

"En todo momento me han estado apoyando, les agradezco. Desde pequeño -mi papá- me enseñó el trabajo de pintura y en estos momentos que está así yo lo ayudo", mencionó.

Ya en medio de las lágrimas, don Santos agradeció a Dios y a todos los pobladores que lo han ayudado y le dan empleo a pesar de su discapacidad física.

Si desea contratarlo para que pinte su casa puede comunicarse al +50497017209.