México, históricamente considerado un país de tránsito para migrantes que buscan llegar a Estados Unidos, está experimentando un cambio significativo en los flujos migratorios.
Durante 2024, la aprobación de asilos alcanzó un porcentaje récord del 31 %. Este fenómeno genera un debate sobre el papel de México como nuevo hogar para miles de migrantes, entre ellos un gran número de hondureños que lideran las estadísticas.
México, el nuevo destino final
Para muchos migrantes hondureños, el sueño americano se desvanece ante las políticas cada vez más restrictivas de Estados Unidos.
México emerge como una alternativa viable, especialmente luego de que la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar) incrementara la aprobación de trámites migratorios en 2024.
De las 78,975 solicitudes ingresadas, 27,888 solicitudes eran de hondureños, país con más ciudadanos que buscan refugio.
“El cambio en los criterios de refugio ha hecho más accesible quedarse en México. Esto muestra un claro interés de muchos migrantes por establecerse aquí y construir una vida,” afirmó Alberto Xicoténcatl, director del albergue Casa del Migrante en Saltillo, Coahuila.
La crisis en el horizonte
A pesar de estos avances, expertos advierten sobre posibles desafíos. La coordinadora del PAN en la Cámara de Diputados, Noemí Luna Ayala, subrayó la necesidad de estrategias integrales para integrar a los migrantes en el sistema laboral y social.
“Si permitimos que más personas se queden, es imperativo garantizar acceso a trabajo, educación y salud. De lo contrario, enfrentaremos una crisis que impactará al tejido social,” afirmó.
Además, alertó sobre el riesgo de que migrantes sin oportunidades formales sean captados por redes del crimen organizado. Este llamado exige soluciones inmediatas para evitar escenarios extremos.

Historias de esperanza y resistencia
Entre los hondureños que lideran estas solicitudes, la mayoría se concentra en delegaciones como Chiapas y Ciudad de México.
"Decidimos quedarnos porque cruzar a Estados Unidos se ha vuelto muy difícil. Regresar a Honduras no es una opción para nosotros. En México empezaremos una nueva vida", afirmó Mario Estrada, quien viajó con su familia y actualmente se encuentra en Tapachula.
Su presencia no solo plantea retos para las autoridades, sino también oportunidades para enriquecer el panorama cultural y económico del país.
“Muchos hondureños ven a México como un lugar donde pueden empezar de nuevo. La lentitud en el sistema de asilo de Estados Unidos y los cambios globales han reforzado esta percepción,” explicó Xicoténcatl.
Para él, los esfuerzos deben centrarse en una estrategia que garantice empleo, vivienda y transporte a quienes decidan establecerse.
El desafío Trump
Con el regreso de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos, el 20 de enero, se avizoran medidas restrictivas que podrían intensificar el flujo migratorio hacia México.
Si bien las autoridades mexicanas muestran voluntad para adaptarse, los recursos y estrategias actuales aún son insuficientes.
“Es crucial prepararnos para el peor escenario y evitar un colapso, pero también debemos trabajar desde un enfoque de derechos humanos,” agregó Xicoténcatl.
México, un país que alguna vez fue solo un puente hacia el llamado sueño americano, se está transformando en el destino final para miles de migrantes.
La resiliencia y esperanza de comunidades como la hondureña plantean un desafío que va más allá de cifras y trámites: construir una nación inclusiva donde la diversidad sea vista como fortaleza y no como amenaza.
