Los datos del Pew Research Center revelan un fenómeno imparable: en solo dos décadas, la población de hondureños en Estados Unidos pasó de 240,000 en el año 2000 a 1.1 millones en 2021.
Ese salto del 374 % los convirtió en la octava comunidad latina más numerosa del país, con el 2 % del total de hispanos.
Este crecimiento se refleja principalmente en estados como Texas (20 %), Florida (14 %), California (10 %), Nueva York (8 %) y Carolina del Norte (5 %), donde los hondureños echaron raíces y formaron comunidades sólidas.
Hondureños, migración y permanencia
El perfil migratorio muestra la magnitud del desafío. Mientras que el 32 % de los hispanos en general nació en el extranjero, entre los hondureños el número alcanza el 63 %.
De ellos, casi un tercio ya suma más de 20 años en Estados Unidos, pero solo el 22 % logró la ciudadanía.
Los datos confirman que se trata de una población con fuerte arraigo, aunque aún enfrenta serias barreras para acceder a derechos plenos. Y hoy se exponen a la deportación.
Educación e ingresos de migrantes hondureños
En materia educativa, los hondureños están rezagados frente al resto de hispanos: apenas el 14 % de los mayores de 25 años alcanzó una licenciatura o más, frente al 20 % del promedio latino.
Entre los nacidos en Estados Unidos el panorama es mejor (31 %), pero entre los migrantes apenas llega al 11 %.
Ese rezago educativo se refleja en los ingresos. Mientras los hispanos mayores de 16 años promediaron 30,000 dólares anuales, los hondureños se quedaron en 26,000.
En el empleo a tiempo completo, la brecha también es clara: 35,000 frente a 40,000 dólares.
Juventud, idioma y vida familiar de hondureños en EE. UU.
La comunidad hondureña se caracteriza por ser joven: su mediana de edad es de 26.9 años, más baja que la de los hispanos (29.5) y que la de la población estadounidense (37.8).
Esa juventud es un potencial enorme, pero también exige más oportunidades en educación y empleo.
El idioma sigue siendo una barrera: solo el 47 % de los hondureños habla inglés en casa o lo domina muy bien, frente al 72 % de los hispanos.
Entre adultos, apenas el 40 % se considera bilingüe, lo que reduce sus posibilidades de movilidad social.
En la vida familiar, el 45 % de los hondureños mayores de 18 años está casado, cifra similar al promedio hispano.
Sin embargo, los nacidos en el extranjero tienen mayor probabilidad de contraer matrimonio (49 %) que quienes nacieron en Estados Unidos (29 %).
De interés: Niños hondureños buscan educación en escuelas de El Salvador
Un retrato de resiliencia y desigualdad
La radiografía de los hondureños en Estados Unidos es clara: se trata de una comunidad en expansión, que ya es parte esencial del tejido social y económico del país.
Pero ese crecimiento viene acompañado de profundas brechas en educación, ingresos, vivienda e integración lingüística.
Sin embargo, esas cifras que marcaron el patrón de los hondureños en Estados Unidos hoy se ven interrumpidas por un nuevo escenario: bajo la administración Trump, una buena cantidad está siendo deportada y otros, ante la presión migratoria y la falta de opciones, prefieren autodeportarse.
El crecimiento demográfico que antes parecía imparable ahora se enfrenta a un presente de retornos forzados y decisiones difíciles.
