Decenas de hondureños se concentraron la noche del martes 3 de noviembre en San Pedro Sula, Cortés, en el norte de Honduras, para emprender una nueva caravana migrante. La falta de empleo, los bajos salarios y el alto costo de la vida figuran entre las razones que los impulsan a abandonar el país.

Con maletas, algunos artículos personales y miles de sueños por cumplir, decenas de hondureños se preparan para emprender una nueva travesía migratoria rumbo a Estados Unidos, dejando atrás a sus familias y una realidad económica que, según sus testimonios, les dificulta salir adelante en Honduras.

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Desde San Pedro Sula, en el norte del país, los compatriotas permanecían concentrados en un sector de la ciudad, a la espera de que más personas se sumaran al grupo.

La caravana partió a eso de las 5:00 de la tarde, en medio de las expectativas y la incertidumbre que representa recorrer una ruta migratoria.

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La caravana partió a eso de las 5:00 de la tarde, en medio de las expectativas y la incertidumbre que representa recorrer una ruta migratoria. FOTO: CORTESÍA

Alto costo de la vida: "Está muy difícil"

Entre quienes decidieron sumarse se encuentra un hondureño que, aunque actualmente tiene empleo, asegura que el dinero que recibe no es suficiente para cubrir las necesidades de su hogar, debido al incremento en el precio de los productos y el costo de la vida.

"Todo difícil, todo caro y uno con lo mismo que gana", expresó el compatriota, quien viajará acompañado de otras ocho personas de su familia.

Su esposa también decidió emprender el recorrido, pues actualmente no cuenta con un empleo y considera que las oportunidades para mejorar sus condiciones económicas son limitadas.

"Está muy difícil vivir en Honduras, salir adelante en el país", manifestó la mujer, quien reconoció que la decisión no ha sido sencilla, especialmente porque será la primera vez que ambos se enfrentan a una experiencia migratoria de esta naturaleza.

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Un año sin empleo y una familia que queda en Honduras

Para otros compatriotas, la falta de oportunidades laborales se ha convertido en una de las principales razones para abandonar el territorio nacional.

Uno de los hombres que también emprendió viaje relató que lleva un año sin encontrar trabajo y que durante ese tiempo ha tenido que depender de la solidaridad de otras personas para poder sobrevivir.

"En la calle, pidiendo ayuda", respondió al explicar cómo ha logrado mantenerse durante estos meses sin un ingreso económico.

El hondureño también lamentó las dificultades que enfrentan las personas mayores para conseguir empleo, pues considera que la edad se convierte en una barrera cuando buscan una oportunidad laboral.

Su decisión de migrar tiene un motivo familiar: en Honduras deja a su esposa, quien tiene cinco meses de embarazo, y a sus dos hijos, de ocho y cuatro años.

Aunque la separación representa un momento complicado, espera encontrar mejores condiciones económicas que le permitan ayudar a su familia y ofrecerles un futuro distinto.

La embajada de Estados Unidos reitera: la frontera está cerrada

Mientras tanto la embajada de Estados Unidos ha enviado a través de sus redes sociales una serie de mensajes en los últimos días, reiterando que la migración ilegal no será permitida bajo ningún concepto.

"Las fronteras de Estados Unidos están cerradas para quienes violan la ley. No arriesgue su vida ni la de su familia emprendiendo el peligroso viaje hacia el norte. No crea las mentiras de los traficantes de personas. Si intenta ingresar ilegalmente a Estados Unidos, será deportado", advierten en un video.

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Días antes, el subsecretario de Estado de los Estados Unidos, Christopher Landau, había advertido contra las caravanas migrantes.

"Algunas personas creen erróneamente que las 'caravanas' humanas que buscan ingresar ilegalmente a nuestro país son un fenómeno orgánico", señaló.

Acto seguido, el funcionario expresó que no lo son, sino que están "meticulosamente organizadas en redes sociales", convirtiéndose en un negocio masivo y lucrativo para empresas criminales.

"La gente misma son solo peones, a menudo sometidos a un trato inhumano y degradante en el camino".

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