Con la llegada de dos nuevos vuelos con hondureños retornados procedentes de Estados Unidos, este viernes, Honduras suma un total de 15,001 migrantes que han sido deportados en lo que va del año 2025.
El primer vuelo, de tipo militar, trajo a bordo a 40 hondureños, mientras que el segundo, un vuelo chárter procedente de Alexandria, Luisiana, trasladó a 114 personas más. Ambos grupos fueron recibidos por personal de migración y asistencia humanitaria en el aeropuerto internacional Ramón Villeda Morales, en La Lima, Cortés, norte del país.
Con estos nuevos vuelos, ya son al menos nueve vuelos militares los que han llegado al país durante 2025 con migrantes deportados, a los que se suman vuelos comerciales y chárter que llegan casi a diario.
Las autoridades migratorias informaron que otro vuelo militar con hondureños deportados podría arribar en el transcurso del día.
Migración forzada sigue golpeando a los hondureños
La migración forzada continúa siendo impulsada por una combinación de factores como la crisis sociopolítica, la falta de empleo, la inseguridad y hasta los efectos del cambio climático, que obligan a cientos de hondureños a emprender la ruta migratoria.
Según estudios recientes, alrededor de 700 personas emigran diariamente en busca de mejores condiciones de vida.
A este panorama se suma la reciente decisión del gobierno de Estados Unidos de cancelar el Estatus de Protección Temporal (TPS), medida que afectará a unos 72,000 hondureños que han vivido en ese país desde 1999.
Muchos de ellos deberán buscar vías de regularización migratoria o prepararse para un posible retorno a un país con altos niveles de pobreza, desempleo y violencia.
El Comisionado Nacional de los Derechos Humanos en Honduras (Conadeh) expresó preocupación por el impacto del fin del TPS, advirtiendo que miles de personas quedarán en una situación migratoria irregular en Estados Unidos, y que su eventual regreso a Honduras representaría un desafío, dada la falta de condiciones dignas y oportunidades.
Actualmente, se estima que cerca de un millón de hondureños residen en Estados Unidos, entre documentados e indocumentados, muchos de los cuales huyeron del país en condiciones de extrema vulnerabilidad.
