En Honduras, la canasta básica alimentaria dejó de ser un derecho alcanzable para convertirse en una carga casi impagable para miles de familias.
Según el más reciente monitoreo del Observatorio en Seguridad Alimentaria y Nutricional (Obsan) de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), el costo promedio de los 30 productos que conforman esta canasta subió un 6.39 % solo en los primeros seis meses de 2025.
Esta alza se traduce en un gasto semanal superior a los 4,000 lempiras para una familia promedio de cinco personas.
Esto, en un país donde el salario mínimo no cubre siquiera el costo mensual de alimentación. Para millones de hondureños, comer tres veces al día ya no es garantía.
Endurecimiento de la canasta básica
Dos productos que forman parte de la rutina diaria de los hogares hondureños, el huevo y el café, encabezan la lista de los que más subieron.
El café molido se encareció más de 30 lempiras en supermercados, mientras que los huevos medianos aumentaron en promedio 13.67 lempiras.
Ambos productos son claves en la dieta nacional y su encarecimiento refleja con crudeza cómo la canasta básica comenzó a romperse para muchas familias. Alimentarse bien dejó de ser una rutina para convertirse en un privilegio.
Ferias ofrecen respiro en la canasta básica
El estudio del Obsan muestra diferencias según el punto de venta. En las Ahorroferias, donde miles compran buscando precios accesibles, los productos de la canasta básica aumentaron en promedio un 5.59 %.
Aunque menor al 7.01 % registrado en supermercados, el impacto sigue siendo considerable.
En estas ferias, 24 productos subieron de precio y solo seis bajaron, con rebajas menores a cuatro lempiras.
También en los mercados populares, la situación fue similar: aumentos en 24 productos, estabilidad en uno (las tortillas de maíz) y leves reducciones en cinco.
Para los supermercados, el alza alcanzó 21 productos y las rebajas no compensan: solo nueve bajaron de precio, siendo la cebolla amarilla la que destaca con una disminución de 5.86 lempiras.
Crisis silenciosa, deterioro del poder adquisitivo e inseguridad alimentaria
El Observatorio enfatiza que monitorear la canasta básica no es solo un ejercicio estadístico.
Permite comprender el deterioro real del poder adquisitivo y el riesgo creciente de inseguridad alimentaria en el país.
Por ello, llaman a las autoridades a implementar medidas que amortigüen el impacto, como controles de precios, subsidios focalizados o apoyo directo a las familias más golpeadas.
De interés: Honduras, tercer país con la canasta básica más cara de Centroamérica: Cohep
Comer ya no es fácil para los hondureños
Los datos dejan claro que el costo de la canasta básica en Honduras continúa su ascenso, mientras los ingresos de las familias se estancan.
La desigualdad en el acceso a alimentos crece, y si no se actúa con urgencia, la pobreza alimentaria se convertirá en una crisis aún más aguda.
El huevo, el café, los vegetales... lo que antes era parte del día a día, ahora se convierte en una decisión difícil.
¿Comprar todo lo necesario o sacrificar parte del menú? Una disyuntiva que miles de hondureños enfrentan hoy, en medio de una canasta que, lejos de aliviar, aprieta.
