Gerson Josué Santamaría Turcios, hondureño de 23 años, completó seis horas de trabajo en jardinería, una labor que realizó con esmero desde que se graduó en la escuela secundaria de Rhinebeck.

Era viernes por la tarde y, como siempre, regresó a casa tras atender a su clienta, Jenny Friedberg.

Pero a las 5:00 p. m., su día terminó de forma abrupta: agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) lo arrestaron frente a su vivienda.

Su paradero ahora es incierto. La comunidad de Rhinebeck, donde Gerson creció, estudió y abrió su negocio de jardinería, está conmocionada.

Hasta el sábado se sabía que seguía bajo custodia federal, pero el centro exacto de detención aún no ha sido confirmado.

"No lo puedo creer"

“Estas son personas que nos importan, que nos ayudan, a quienes empleamos”, dijo entre lágrimas Jenny Friedberg, residente del pueblo y clienta del joven desde hace cinco años.

“Esto le puede pasar a cualquiera. Es simplemente impactante”. Friedberg, productora ejecutiva, explicó que Gerson no solo cortaba césped: también se encargaba de limpieza, mudanzas, pintura y mantenimiento.

“Hace apenas unas horas hablamos de un nuevo método para controlar plagas en el jardín. Luego se lo llevaron”, dijo.

Lo que más la indigna es la incertidumbre: “No sabemos a dónde lo llevaron. ICE solo deja mensajes grabados. Y esto no está bien. Rhinebeck no puede quedarse callado”.

Hondureño detenido por ICE.
Jenny Friedberg de Rhinebeck empleó a Turcios para una variedad de trabajos (foto cortesía de Debbie Friedberg).

Un trabajador, un vecino, un emprendedor

Santamaría se formó en la escuela secundaria de Rhinebeck, domina el inglés y soñó con hacer crecer su pequeño negocio de jardinería.

Según Friedberg, asumió responsabilidades de forma independiente y mostró entusiasmo por innovar.

Su historia no es aislada. El presidente de la Cámara de Comercio del Área de Rhinebeck, Luciano Valdivia, recordó que a otro trabajador lo arrestaron meses atrás en la zona.

“Estos arrestos afectan la columna vertebral de nuestra economía local: restaurantes, fincas, pequeños negocios. Sin ellos, todo se detiene”, aseguró.

ICE y el miedo que se extiende en Rhinebeck

El arresto de Gerson ocurre semanas después de que la administración Trump anunciara que ICE evitaría enfocarse en trabajadores agrícolas y del sector servicios.

Pero esa medida se revirtió de inmediato, reveló el Washington Post. Ahora, en Rhinebeck, el miedo es palpable.

“Hablé hace poco con el hombre que ayudó a Gerson a conseguir trabajo. Me dijo que está dispuesto a que lo deporten. ¿Cómo se vive así?”, se preguntó Friedberg.

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La comunidad responde tras detención de migrante

Tras la detención, Friedberg buscó apoyo legal para la familia Turcios. La abogada local Amanda Miller recomendó contactar a una especialista en inmigración en Washington D.C., quien asumió el caso, pero evitó dar declaraciones públicas.

Mientras tanto, publicaciones en redes sociales sobre el caso generan reacciones globales.

“Rhinebeck necesita levantar la voz”, escribió Friedberg en un mensaje que se compartió decenas de veces.

Gerson Santamaría no es un número más en las estadísticas migratorias. Es un rostro conocido y hay una comunidad que hoy se moviliza por él.

“Necesitamos a estos trabajadores increíbles y confiables”, dijo su clienta. “Se preocupan por nosotros. Y nosotros debemos preocuparnos por ellos”.

El pueblo lo tiene claro: la historia de Gerson no puede terminar en silencio.