El 21 de julio de 2025 amaneció como cualquier otro para Daniel Fuentes Espinal, pastor hondureño radicado en Easton, Maryland.

Compró un burrito y un jugo de naranja antes de dirigirse a su trabajo en la construcción.

Sin embargo, un vehículo lo seguía de cerca. En un semáforo, un agente de ICE bajó del auto y lo arrestó.

El motivo: ingresar con una visa de seis meses en 2001 y permanecer en el país por más de dos décadas.

Lo que comenzó como una jornada laboral terminó en un proceso migratorio que sacudió a su familia y a toda su comunidad.

Un pastor tras las rejas

Tras su captura, al pastor lo llevaron a un centro de detención en Maryland y posteriormente lo trasladaron a Luisiana.

Allí permaneció por tres semanas, tiempo que, asegura, no apagó su fe.“La gloria del Señor se manifestó en el lugar donde me encerraron. Durante tres semanas, Dios abrió las puertas para la predicación de su palabra”, relató después de recuperar la libertad.

Convertido en guía espiritual dentro de las celdas, Espinal afirma que su misión pastoral no se detuvo, sino que tomó una nueva forma en medio del encierro.

La familia que nunca dejó de orar

El 16 de agosto, finalmente lo liberaron bajo fianza. Su hija Clarissa viajó hasta Luisiana para traerlo de vuelta a Maryland.

“Él es el pilar y el amor de nuestro hogar. Mi corazón está lleno de felicidad”, expresó con lágrimas contenidas.

A su regreso lo recibieron con emoción en la iglesia que fundó en 2015, la Iglesia del Nazareno Jesús Te Ama, un templo de apenas 70 miembros, pero donde es considerado un líder espiritual y comunitario.

Una comunidad que se movilizó

El arresto del pastor generó indignación en Easton. Vecinos protestaron en las calles, congresistas de Maryland enviaron cartas en su defensa y una campaña en GoFundMe recaudó más de 51 mil dólares para cubrir los gastos legales y de subsistencia de su familia.

Los representantes Sarah Elfreth y Glenn Ivey lo llamaron “un pilar querido”, y aclararon que Espinal no tenía antecedentes penales y que dedicó su vida a servir a los más vulnerables.

Burocracia en Estados Unidos

A sus 54 años, Espinal llevó años intentando obtener la residencia permanente en Estados Unidos.

Sin embargo, según su portavoz Len Foxwell, el proceso se convirtió en “una pesadilla burocrática” en la que, pese a invertir dinero, tiempo y esfuerzo, nunca lograron un resultado.

Su caso se suma a una serie de arrestos y deportaciones de líderes religiosos latinos en Estados Unidos en los últimos meses, lo que enciende la alerta sobre el impacto humano de las políticas migratorias.

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La fe como victoria para pastor hondureño

Hoy, de vuelta con su familia y su comunidad, el pastor Daniel Fuentes Espinal asegura que lo que vivió fue una prueba espiritual que fortaleció su fe.

“Gracias por sus oraciones. Estoy feliz de estar en casa con mi familia y mi comunidad". Dios escuchó sus oraciones, expresó en un video.

Su testimonio trasciende lo legal: en medio del arresto y el miedo, encontró un altar improvisado donde, según él, se ganó la mayor de las victorias, la de mantener viva la fe.