Era el 17 de enero de 2017, alrededor de las cinco de la tarde, cuando el periodista Igor Abisair Padilla Chávez supervisó la grabación de un anuncio en una tienda infantil en San Pedro Sula.
Una llamada telefónica lo hizo salir del local. Afuera lo esperaba una pick-up con cuatro hombres encapuchados y vestidos como policías.
Los disparos fueron certeros. A Igor, lo acribillaron frente a testigos, lo trasladaron al hospital, pero murió antes de que los médicos pudieran salvarlo.
La noticia recorrió Honduras como un rayo: el gremio periodístico y la ciudadanía exigieron el fin de la impunidad.
La muerte de Edwin Rivera tras el asesinato de Igor Padilla
Seis meses después del crimen, en julio de 2017, la violencia volvió a golpear al círculo cercano de Igor. Edwin Rivera Paz, su camarógrafo y amigo, fue asesinado en México, país al que había huido tras recibir amenazas.
Su muerte profundizó el miedo entre periodistas que denunciaron al crimen organizado.
Juicio contra la Pandilla 18
El Ministerio Público, a través de la Fiscalía Especial de Delitos Contra la Vida (FEDCV) y la Agencia Técnica de Investigación Criminal (ATIC), presentó un caso sólido contra integrantes de la Pandilla 18.
Durante el juicio oral y público, se evacuaron 24 pruebas documentales, testimoniales y científicas, además de 38 evidencias entre armas, chalecos antibalas y celulares incautados en allanamientos.
El Tribunal de Sentencia con Competencia Nacional dictó fallo de culpabilidad contra 12 pandilleros, entre ellos Aaron Alejandro Aguilar Alemán, alias “Sufrido”, David René Benítez Sarmiento, alias “Hellboy”, y José Ramón Hernández Rivera, alias “Inquieto”, condenados por asesinato.

Condenas contra pandilleros vinculados al crimen
Además del asesinato, los sentenciados enfrentaron cargos por asociación ilícita, almacenamiento ilegal de armas de fuego y posesión de municiones de uso prohibido.
Entre los condenados figuran también Alex Bertrán Moncada, alias “Chacula”, Cristian Ariel Cálix Hernández, alias “Little Sam”, Wendy Dominic Mánchame, alias “Chaparra”, y Nazire Okelly Meléndez Pineda, alias “La China”.
El Ministerio Público solicitó hasta 91 años de prisión para algunos de los responsables. Solo Antonio Alexander Chávez Díaz fue absuelto de todos los cargos.
Ocho años después, las condenas señalan a la Pandilla 18
El caso judicial estableció que la Pandilla 18 fue la responsable directa de planear y ejecutar el asesinato de Igor Padilla.
Las investigaciones de la ATIC y la FEDCV permitieron identificar a los pandilleros que dieron la orden y a quienes participaron en la emboscada.
Las condenas dictadas contra los 12 integrantes de la estructura criminal confirman que el crimen se ordenó desde el interior de la pandilla.
Así, el asesinato de Igor Padilla se convirtió en uno de los golpes judiciales más fuertes contra la 18, pero también mostró los riesgos que enfrentan los periodistas en Honduras.
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El legado de Igor Padilla
Antes de su muerte, Igor Padilla trabajó en una película sobre asesinatos de periodistas en Honduras, reflejo de su compromiso con la verdad pese a los riesgos.
Su nombre sigue vivo en la memoria colectiva, como símbolo de la vulnerabilidad que enfrentan los comunicadores en un país donde la violencia contra la prensa persiste.
El asesinato de Igor Padilla marcó un antes y un después en el periodismo hondureño. Ocho años después, las condenas contra pandilleros no bastan para cerrar la herida.
Su crimen recuerda la impunidad que persigue a Honduras y la urgencia de proteger a quienes ejercen el periodismo.
