El rápido crecimiento económico de algunos creadores de contenido en Honduras comenzó a despertar preguntas entre investigadores y especialistas financieros ante los riesgos de lavado de dinero: ¿De dónde provienen los recursos? ¿existe una justificación económica capaz de respaldarlos?

Fuentes consultadas señalan que existen cuestionamientos e indagaciones alrededor de casos en los que llaman la atención los elevados ingresos, el crecimiento patrimonial y la capacidad para organizar eventos masivos.

La sospecha que preocupa a investigadores es que actividades legítimas relacionadas con las redes sociales eventualmente se utilizan como fachada para introducir al sistema dinero procedente de actividades ilícitas.

Eso, sin embargo, no significa que los creadores de contenido estén bajo investigación por el simple hecho de serlo.

El Ministerio Público (MP) no registra una lista oficial de influencers, tiktokers o creadores denunciados bajo esa condición.

Para una investigación por lavado de dinero, lo determinante no es la actividad con la que una persona se presenta públicamente, sino si puede justificar legal y económicamente la procedencia de los recursos que mueve.

En otras palabras, el problema no son los seguidores ni las reproducciones. La mirada de los investigadores comienza cuando el dinero y el patrimonio no encuentran una explicación económica que pueda ser sustentada.

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"Una modalidad del lavado de dinero virtual"

Un fiscal hondureño consultado bajo anonimato considera que el crimen organizado también comenzó a adaptarse a las posibilidades ofrecidas por la tecnología.

Para él, las redes sociales ya no deben observarse únicamente como espacios de entretenimiento o comunicación.

"El uso de redes sociales o plataformas visuales no es más que parte de la evolución adelantada o avanzada del crimen organizado. Esa es una forma, una modalidad del lavado de dinero virtual", explicó.

El funcionario recordó el auge de las monedas virtuales y del blockchain como ejemplo de la velocidad con la que aparecen nuevos mecanismos para mover recursos.

También hizo referencia al desarrollo de este tipo de operaciones en Honduras y particularmente a experiencias vinculadas con monedas virtuales en Roatán.

La dificultad, sostiene, está en que "mientras esas herramientas evolucionan rápidamente, la capacidad estatal para investigarlas no avanza al mismo ritmo".

indagación

"Estamos mil años atrás"

Es precisamente allí donde el fiscal coloca una de las mayores debilidades de Honduras frente al lavado de dinero.

"Nosotros, los operadores de justicia hondureña, estamos mil años atrás en materia de investigación", reconoció.

Según explicó, las instituciones hondureñas no cuentan con suficiente tecnología de punta para ingresar a determinados espacios digitales y seguir operaciones que pueden involucrar redes oscuras.

Además, existen mecanismos para ocultar la ubicación de los usuarios mediante VPN y movimientos de dinero realizados fuera de los canales tradicionales.

La dificultad aumenta porque el lavado de activos tiene una dimensión transnacional. "Recuerde que el delito de lavado de dinero es transnacional. Eso lo aprovecha muy bien el lavador o blanqueador de dinero por medio de las redes sociales", señaló.

El dinero puede atravesar distintas jurisdicciones y mecanismos antes de que un investigador consiga reconstruir su recorrido.

Para el fiscal, esa capacidad tecnológica de quienes pretenden ocultar recursos contrasta con las herramientas disponibles para quienes deben perseguirlos.

"Es una vulneración fuerte frente a una debilidad que tenemos enorme, monstruosa, nosotros para investigar este tipo de delitos", afirmó.

Fosdeh advierte vulnerabilidades

El problema va más allá de los influencers, el Foro Social de la Deuda Externa y Desarrollo de Honduras (Fosdeh) y economistas señalan vulnerabilidades relacionadas con los ingresos generados en el entorno digital.

Entre las preocupaciones mencionadas aparecen la falta de regulaciones fiscales adaptadas a estas nuevas fuentes de ingresos y las debilidades existentes en los mecanismos de supervisión financiera.

Ese escenario adquiere mayor relevancia a medida que nuevas herramientas permiten mover recursos sin depender exclusivamente del sistema financiero tradicional.

Y es allí donde aparecen las criptomonedas.

la ruta del dinero
El uso de plataformas digitales, operaciones transnacionales y criptomonedas abre nuevas rutas para mover recursos y dificulta seguir el origen y destino del dinero, según la alerta de un fiscal hondureño. Foto: ilustrativa con IA.

El crecimiento económico que despierta preguntas

El auge de los creadores de contenido abrió una actividad económica que hace algunos años tenía poca presencia en Honduras.

Ahora hay personas capaces de obtener ingresos a través de redes sociales, publicidad, promociones y otras actividades vinculadas al entorno digital.

La diferencia es importante: una vida de lujos, un evento multitudinario o ingresos elevados no constituyen prueba de lavado de dinero.

Lo que interesa a los investigadores es si detrás de esos recursos existe una actividad lícita capaz de justificarlos.

Para los investigadores hondureños, el desafío no consiste en criminalizar una profesión que genera ingresos legítimos para miles de personas.

Consiste en responder una pregunta mucho más elemental cuando aparecen indicios de lavado de dinero: de dónde salió la plata.

Y ahí aparece la paradoja que deja el fiscal, las formas de mover y esconder recursos avanzan, pero quienes tienen la obligación de seguir ese dinero reconocen que Honduras todavía enfrenta una brecha tecnológica enorme para perseguirlo.

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