El Consejo Nacional Anticorrupción (CNA) presentó la quinta edición de su informe “Del Congreso que votamos al Congreso que tenemos”, en el que expone una gestión legislativa marcada por la opacidad, la falta de veeduría ciudadana y una elevada mora en la aprobación de leyes durante el período 2022-2026.

Según el documento, el accionar del Congreso Nacional estuvo acompañado de una narrativa permanente de confrontación política y de hechos que, a criterio del CNA, representaron riesgos para la institucionalidad democrática, como los intentos de invalidar la declaratoria de elecciones generales y la fragmentación interna del Poder Legislativo.

Gabriela Castellanos, directora del CNA.
Gabriela Castellanos, directora del CNA.

Alta mora legislativa y baja productividad

El informe detalla que durante el período evaluado se presentaron 1,691 proyectos de ley, de los cuales solo 404 fueron aprobados, lo que representa una mora legislativa del 76 %. Para el CNA, esta cifra evidencia una desconexión entre la producción normativa y las necesidades reales del país.

César Espinal, del Observatorio de Política Criminal del CNA, señaló que durante cuatro años persistió una disputa de legalidad que debilitó al Congreso.

“Esa fragmentación institucional impidió que el Legislativo cumpliera el rol constitucional que la ciudadanía esperaba. Por eso hablamos del Congreso que votamos y el Congreso que tuvimos”, expresó.

Millonario gasto sin resultados proporcionales

El CNA también cuestionó el uso de los recursos públicos. La ejecución acumulada del Congreso Nacional entre 2022 y 2025 asciende a 4,790 millones de lempiras, de los cuales 2,778.6 millones se destinaron a sueldos y beneficios, 839.8 millones a subvenciones y 675.9 millones a viáticos nacionales e internacionales.

A esto se suman 495.6 millones de lempiras en otros gastos, varios de ellos sin respaldo documental suficiente, según el organismo anticorrupción, que concluye que el alto costo no se tradujo en resultados legislativos proporcionales.

Respuestas desde Libre y señalamientos cruzados

Desde la bancada oficialista, el diputado de Libre Sergio Castellanos descalificó el informe, asegurando que el CNA responde a intereses políticos y cuestionó su credibilidad.

Por su parte, el exvicepresidente del Congreso Nacional, Rasel Tomé, atribuyó la ineficiencia legislativa a supuestos bloqueos impulsados por el Partido Liberal y el Partido Nacional.“Organizaron una estructura para sabotear las sesiones y eso impidió que se legislara con mayor fluidez”, afirmó.

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Promesas de apertura y veeduría

Durante la presentación del informe, el actual presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, aseguró que el Legislativo abrirá sus puertas a la veeduría ciudadana y a una mayor transparencia, apostando por consensos y legalidad.

Tomás Zambrano, presidente del Congreso Nacional.
Tomás Zambrano, presidente del Congreso Nacional.

La directora ejecutiva del CNA informó que ya se solicitó formalmente ser acreditados como veedores oficiales para dar seguimiento directo a las sesiones legislativas.

El informe fue entregado al presidente del Congreso con la expectativa de que sirva como referencia para corregir prácticas y evitar que se repitan los errores señalados por el organismo anticorrupción.