Una mujer de la tercera edad falleció tras ser atacada por una jauría en la comunidad de la aldea San José, en el municipio de Guaimaca, departamento de Francisco Morazán.

La víctima fue identificada como Rosa Rosario Benítez Velásquez, de 60 años, quien murió en el Hospital Escuela debido a la gravedad de las heridas. Ella estuvo varios días luchando por su vida.

Testigos y personal de su entorno informaron que la señora fue sorprendida por varios canes que la atacaron brutalmente mientras caminaba por la zona.

El ataque le provocó lesiones severas en diferentes partes del cuerpo, principalmente en uno de sus brazos, el cual, según el reporte médico, fue prácticamente cercenado.

Benítez Velásquez fue trasladada de emergencia al Hospital Escuela de Tegucigalpa, pero pese a los esfuerzos médicos, perdió la vida debido a las graves heridas.

Su cuerpo fue remitido a la morgue del Ministerio Público, donde sus familiares llegaron para realizar el reconocimiento legal y proceder con los actos fúnebres.

Consternación por la muerte de la mujer en Guaimaca

A través de redes sociales varias personas que conocían a la hondureña expresaron su pesar y pidieron que se hiciera justicia y responsabilizaran a los dueños de los animales que la atacaron.

"Qué pesar! los dueños de esos perros tienen que responder. Y ya es bueno que pongan orden para que no tengan esos perros bravos sea de cualquier raza. Porque muerden a cualquiera y con solo alcohol los limpian y se arregló"; "Mis condolencias a toda la familia la conocí y la recuerdo como una persona de bien"; "Rosa, mi Rosa te voy a extrañar tía", son algunos de los comentarios que dejaron.

Honduras sin control animal

Actualmente, Honduras no cuenta con una política nacional sólida de control animal, lo que permite la proliferación de perros sin dueño, muchos de los cuales forman jaurías agresivas.

A esto se suma la tenencia irresponsable de razas consideradas peligrosas, como los pitbull, rottweiler, dóberman y bull terrier, que en manos inadecuadas representan un riesgo tanto para sus dueños como para la comunidad.

No obstante, algunos municipios han intentado implementar ordenanzas para el control de estas razas y de animales callejeros.