El expresidente hondureño Juan Orlando Hernández (JOH) fue enviado a una cárcel de alta seguridad en Virginia, en el segundo traslado en menos de un mes en el sistema penitenciario de Estados Unidos, donde cumple condena por delitos de narcotráfico.

JOH fue trasladado a la penitenciaría USP Hazelton, una cárcel de alta seguridad en el estado de Virginia, luego de haber permanecido privado de libertad en una cárcel federal de mediana seguridad en el de Pensilvania, Estados Unidos.

La penitenciaría de los Estados Unidos de Hazelton, que publicó en su página web el traslado del exmandatario hondureño, es una prisión federal de alta seguridad ubicada en Bruceton Mills, Virginia Occidental. También se le conoce como USP Hazelton.

El campamento USP Hazelton está ubicado junto a la institución principal. Ambas instalaciones albergan a reclusos varones.

La penitenciaría federal de Hazelton alberga aproximadamente a 1,315 reclusos, mientras que el campamento alberga a unos 60 reclusos.

USP Hazelton se encuentra en las montañas del condado de Preston, Virginia Occidental, aproximadamente a 35 minutos de Morgantown, a 45 minutos de Uniontown, Pensilvania, y a 45 minutos de Cumberland, Maryland.

A pesar de ser una prisión de alta seguridad, se han producido varios incidentes violentos entre los internos.

El último caso fue el asesinato de un prisionero en 2018; mientras que, en 2009, hubo una pelea motivada por razones raciales.

Es de recordar que Juan Orlando Hernández estuvo recluido durante casi tres años en el Metropolitan Correctional Center de Nueva York.

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¿Quién es JOH?

Juan Orlando Hernández Alvarado gobernó Honduras durante dos periodos consecutivos (2014-2018 y 2018-2022) y fue condenado el 26 de junio de 2024 a 45 años de prisión y 5 años de libertad supervisada por narcotráfico.

La sentencia a Hernández fue dictada por el juez de la Corte del Distrito Sur de Nueva York, Kevin Castel.

Hernández fue hallado culpable el 8 de marzo de los tres cargos que le imputó la Fiscalía de Nueva York, tras un juicio que duró tres semanas.

El proceso en su contra se llevó a cabo dos años después de que las autoridades hondureñas lo entregaran en extradición a Estados Unidos.

Los cargos contra Hernández fueron: conspiración para importar cocaína; uso y posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos para promover la conspiración de importación de cocaína; y conspiración para usar y portar ametralladoras y dispositivos destructivos durante dicha conspiración.