En un acto de responsabilidad poco común, Jonathan Rivera, de 21 años, se presentó voluntariamente ante la justicia municipal de Santa Rosa de Copán. El joven admitió haber realizado grafitis en el centro histórico de la ciudad.

Acompañado por su padre, Rivera decidió dar un paso al frente tras ser identificado como el autor de las pintadas en una zona turística. El joven aseguró que su intención no era dañar el patrimonio de la comunidad.

“Soy el responsable del acto de vandalismo y vengo aquí a dar la cara y a hacerme responsable de mis actos”, manifestó el joven durante su comparecencia. Con este gesto, busca evitar mayores sanciones legales mediante la reparación del daño.

Rivera también detalló que las figuras que pintó eran "serpientes aztecas, otros son simplemente gatos con figuras felices en su rostro". Según su declaración, actuó por impulso y sin planear las afectaciones causadas al ornato local.

Un error de momento que terminó en compromiso público

El joven aclaró ante el juez municipal que no forma parte de ningún grupo delictivo y que sus acciones fueron una equivocación personal. “Simplemente fue un acto del momento, una equivocación”, agregó ante las autoridades.

Consciente del malestar generado entre los vecinos de Santa Rosa de Copán, Rivera aprovechó el espacio para solicitar perdón. “Quiero dar la cara y pedir disculpas... me hago responsable de que no se volverá a repetir y voy a enmendar lo que hice”, expresó.

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El joven de 21 años dejó marcada una entrada. FOTO: Cortesía

Por su parte, su padre, Juan Carlos Rivera, respaldó la postura de su hijo y confirmó que trabajarán juntos para borrar los grafitis. La familia llegó a un acuerdo con el juez para restaurar el área afectada lo antes posible.

“Estamos aquí para enmendar, dar la cara como familia y reparar lo ocurrido”, declaró el padre. Esta actitud ha sido vista por las autoridades como un ejemplo de civismo tras cometer una falta administrativa.

Del vandalismo al arte: una oportunidad de cambio

Las autoridades municipales informaron que el caso se resolverá bajo medidas restaurativas. Esto significa que, en lugar de una multa o castigo severo, el joven invertirá su tiempo y recursos en limpiar las paredes dañadas.

Tras conocerse la noticia, algunos sectores de la ciudad sugirieron que el talento del joven no debe desperdiciarse. Proponen que, en el futuro, Jonathan pueda canalizar su habilidad en murales autorizados que embellezcan la ciudad.

Santa Rosa de Copán es conocida por su alto valor cultural y turístico, por lo que el cuidado de sus fachadas es prioridad. El compromiso del joven garantiza que el patrimonio recuperará su imagen original en pocos días.

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Rivera también dejó marcadas algunas señales de la zona. FOTO: Cortesía

Este suceso deja una lección sobre la importancia de asumir las consecuencias de nuestras acciones. Jonathan ahora tiene la oportunidad de demostrar su arrepentimiento mediante el trabajo comunitario en favor de su municipio.

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