El tiempo ha pasado, pero la herida sigue abierta en Tocoa. Este mes se cumplen 16 meses desde que a Juan López lo asesinaron el 14 de septiembre de 2024, y la pregunta central permanece intacta: ¿quién ordenó su muerte?
La comunidad, las organizaciones ambientales y los defensores de derechos humanos coinciden en una idea que se repite con fuerza: sin autores intelectuales, no hay justicia plena.
Juan López no solo fue una víctima de la violencia; fue un referente comunitario cuya voz incomodó.
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Caso Juan López llega a juicio
Hasta ahora, el principal logro de la Fiscalía Especial de Delitos Contra la Vida (FEDCV) ha sido que un juez con jurisdicción nacional dictara auto de apertura a juicio oral y público contra tres hombres acusados por el asesinato del ambientalista Juan Antonio López.
Los imputados son Óscar Alexis Guardado Alvarenga, Daniel Antonio Juárez Torres y Lenín Adonis Cruz Munguía, acusados por los delitos de asesinato y asociación para delinquir, luego de que el juez declarara con lugar la solicitud del Ministerio Público para ampliar el ilícito penal.
El proceso será conocido por el Tribunal de Sentencia con Competencia Nacional en Materia de Criminalidad Organizada, Medio Ambiente y Corrupción, con sede en Tegucigalpa, una instancia que refleja la gravedad del caso y su impacto nacional.
Una justicia que no llega al fondo
Pese a este avance procesal, el caso sigue incompleto. No hay información pública que apunte a los autores intelectuales del asesinato.
Para defensores ambientales, esta ausencia confirma una justicia a medias. Advierten que procesar únicamente a los presuntos autores materiales no desmonta la estructura que permitió el crimen ni envía un mensaje claro de protección a quienes defienden el territorio.
Por el contrario, mantiene intacta la sensación de vulnerabilidad en las comunidades.
Quién era Juan López y por qué lo mataron
Juan López era integrante del Comité Municipal de Defensa de los Bienes Comunes y Públicos (CMDBCP) de Tocoa.
Además, defensor del parque nacional Montaña de Botaderos Carlos Escaleras Mejía y de los ríos Guapinol y San Pedro. Denunció durante años los impactos de actividades extractivas en una zona protegida.
Su asesinato se inscribe en un contexto de ataques, intimidación y criminalización contra miembros del Comité de Bienes Comunes en Tocoa, que expusieron las consecuencias de operaciones mineras.
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La impunidad que preocupa a Honduras
A 16 meses del asesinato de Juan López, su nombre sigue presente en Tocoa y en las luchas ambientales del país.
Su memoria se honra en la palabra, en la organización comunitaria y en la defensa del territorio que él nunca abandonó.
Pero mientras no se identifique a quienes ordenaron su muerte, el caso seguirá siendo una deuda del Estado hondureño.
Juan López no es solo un recuerdo: es una exigencia viva de verdad, justicia y garantías para quienes defienden la tierra y el agua en Honduras.
