La cámara que registró parte de la última madrugada de Keyla Martínez tenía un límite: podía captar quién caminaba hacia las celdas, quién regresaba, quién desaparecía de su ángulo y cuánto tiempo transcurría entre un movimiento y otro.
Lo que ocurría fuera de ese campo de visión quedò sin imágenes y ese límite volvió a cobrar importancia la mañana de este viernes en el Tribunal de Sentencia de Siguatepeque, durante el cuarto día de la repetición del juicio por la muerte de Keyla Martínez.
Un perito expuso el análisis videoforense realizado a las grabaciones de las cámaras de seguridad de la UDEP-10 de La Esperanza, Intibucá, y reconstruyó ante el tribunal una sucesión de movimientos registrados durante la madrugada del 7 de febrero de 2021.
La prueba puso reloj a aquella noche, horas, minutos y segundos aparecieron mientras avanzaban las imágenes.
Pero una persona se repitió particularmente en la reconstrucción: la identificada durante el análisis como “individuo número 2”.
Durante la sesión de la tarde, el perito explicó que esa persona fue identificada aproximadamente entre 18 y 20 ocasiones a lo largo del análisis.
Y fue precisamente al seguir sus movimientos cuando el peritaje se detuvo en una secuencia ocurrida entre la 1:50 y la 1:56 de la madrugada.
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Cómo identificaron el "individuo dos", en los videos del juico de Keyla
No fue únicamente por la ropa, al ampliar su declaración durante la jornada de la tarde, el perito videoforense explicó que en el resultado 5.2.1 se identificó al individuo número 2 con vestimenta oscura.
Pero aclaró, que para seguirlo a través de las diferentes imágenes también fueron consideradas otras características, entre ellas mencionó su contextura, altura y una particularidad en su manera de caminar.
“Cojea de una de sus piernas”, expresó el perito.
Según su descripción, se trató de una persona de contextura delgada y estatura baja, características que también fueron comparadas con las de las personas que aparecían acompañándolo.
Esos elementos, de acuerdo con la explicación brindada ante el tribunal, permitieron al análisis determinar que se trataba de la misma persona que aparecía repetidamente en diferentes momentos de las grabaciones.
El perito estimó que el individuo número 2 pudo ser identificado entre 18 y 20 veces.
Una mujer es conducida hacia las celdas
La reconstrucción también permitió al perito explicar uno de los movimientos registrados antes de la secuencia central del análisis.
A las 00:23:50, según declaró, los individuos identificados con los números 2, 3 y 4 conducían hacia las celdas al denominado “individuo número 1”.
El perito precisó durante su declaración que el individuo número 1 se indentificó como una persona de sexo femenino.
Las imágenes no mostraban directamente el interior de las celdas, pero el reconocimiento previo del lugar permitió establecer hacia dónde se desplazaban las personas que desaparecían de la toma.
El especialista explicó que durante ese reconocimiento conocieron la distribución del entorno, incluida una pequeña cancha de fútbol, y establecieron puntos de referencia para determinar la dirección hacia las celdas.
Después de conducir al individuo número 1 hacia ese sector, los individuos 2, 3 y 4 aparecen nuevamente en las imágenes.

El cronómetro no apareció por casualidad
Uno de los puntos que quedó más claro durante la sesión de la tarde fue por qué el análisis incorporó un cronómetro a determinadas imágenes.
El perito explicó que el individuo número 2 realizó repetidamente recorridos hacia el sector de las celdas y posteriormente regresaba hacia el área captada por la cámara.
Según su declaración, esos desplazamientos generalmente tomaban uno, dos, tres y hasta cuatro minutos.
Incluso señaló que el individuo regresó por el sector de la cancha en aproximadamente nueve ocasiones.
El análisis encontró después una secuencia diferente.
A la 1:48:43, el individuo número 2 camina en dirección hacia las celdas. De acuerdo con el cálculo expuesto, ese primer recorrido se prolongó aproximadamente un minuto con 17 segundos, hasta la 1:50.
Después comienza el intervalo sobre el que el perito puso especial atención durante su explicación.
De la 1:50 a la 1:56
A la 1:50:34, el individuo número 2 aparece nuevamente en dirección hacia el área de las celdas.
Entra en ese sector y sale del campo visual de la cámara y no vuelve a aparecer en las imágenes hasta la 1:56:08.
Fue el propio perito quien explicó ante el tribunal que entre ambos momentos habían transcurrido aproximadamente cinco minutos con 16 segundos.
Ese tiempo no corresponde, por tanto, a un cálculo realizado por este medio, sino al expuesto durante el análisis videoforense.
La diferencia con recorridos anteriores fue uno de los elementos que, según explicó el especialista llevó a incorporar el cronómetro.
El perito señaló que en otras ocasiones el individuo número 2 iba hacia las celdas y regresaba por la cancha. En esta secuencia, sin embargo, después de reaparecer no completó inmediatamente ese mismo recorrido.

No regresó por el mismo recorrido
Tras reaparecer en las imágenes, el individuo número 2 se desplazó hacia el sector de los baños y posteriormente permaneció en un área donde había unos cuartos.
El dictamen describe que realiza movimientos con las manos, lleva la mano derecha hacia la parte posterior de su cintura y saca un objeto. Después se acerca a una pared y vuelve a realizar movimientos con sus manos.
Más tarde aparece sosteniendo lo que el peritaje describe como “probablemente un celular” y posteriormente se sienta en el suelo.
Durante su declaración de la tarde, el perito explicó que esa secuencia llamó la atención dentro del análisis porque el individuo no regresó por la cancha como lo había hecho en otras ocasiones.
Primero permaneció de pie y posteriormente sentado en ese sector y según explicó el especialista, esa diferencia respecto de los desplazamientos anteriores fue precisamente una de las razones para medir los tiempos mediante un cronómetro.
El perito situó en aproximadamente 26 minutos el segmento completo de video utilizado para analizar esa secuencia del individuo número 2.

A las 2:13 aparece otra persona
La reconstrucción continuó después de la secuencia de cinco minutos y en la exposición el perito señaló otro intervalo de aproximadamente 17 minutos con 28 segundos, contado desde que el individuo número 2 sale del área de las celdas y se dirige hacia los baños hasta otro momento de la secuencia.
A las 2:13:51 aparece el denominado individuo número 9 y según la explicación, esta persona pasa frente al individuo número 2, regresa y se detiene. Posteriormente ambos caminan hacia el sector de las celdas y desaparecen de la toma.
A las 2:16:13 aparece otra persona, identificada en el análisis como individuo número 10, quien se aproxima al mismo sector.
Después el reloj marca las 2:23:32 y en ese momento, según explicó el perito mientras proyectaba las imágenes, se observa a varias personas cargando al denominado “individuo número 1”.
El perito precisó durante su declaración que el individuo número 1 correspondía a una persona de sexo femenino.

Un DVR, 14 videos y el reconocimiento del lugar
La reconstrucción se presentó ante el tribunal y partió de un DVR blanco que se recibió como evidencia, del cual se extrajeron 14 archivos de video.
El 26 de febrero de 2021 también se realizó un reconocimiento físico del lugar durante el día y la noche para establecer referencias que permitieran interpretar posteriormente las imágenes.
Se ubicó la cámara de seguridad, la primera y segunda celda y otros puntos del inmueble.
Ese reconocimiento permitió al perito explicar durante el juicio por qué podía determinarse que algunas personas caminaban hacia las celdas pese a que la cámara no mostrara directamente su interior.
Las personas captadas se identificaron mediante números para efectos del análisis. Según explicó el perito, el individuo número 1 correspondía a una persona de sexo femenino, mientras que los demás descritos en esas secuencias eran masculinos.
Así aparecen, entre otros, los individuos 2, 3, 4, 6, 7, 8, 9 y 10.
Lo que la cámara no podía mostrar
Los videos estaban condicionados por factores como la distancia a la que se encontraba la cámara, su ángulo y el hecho de que las grabaciones correspondían a horas de la noche.
Además, debido a la cantidad de personas con vestimenta policial que aparecen en determinados segmentos, señalaron que no era posible describir e individualizar las acciones de todas ellas.
El análisis se acompañó de un álbum fotográfico de 130 folios y 130 fotografías, además de un DVD que contiene la presentación y los videos utilizados durante la diligencia.
La jornada de este viernes permitió así conocer algo que las imágenes, vistas aisladamente, no explicaban: por qué el peritaje puso un cronómetro sobre determinados movimientos.
El individuo número 2 aparecía una y otra vez y según el perito, sus recorridos habituales hacia las celdas y de regreso duraban entre uno y cuatro minutos.
Después llegó la secuencia que el análisis midió de manera particular: de la 1:50:34 a la 1:56:08, aproximadamente cinco minutos con 16 segundos.
Y este viernes, el video no alcanzó a mostrarlo todo; ahora corresponde al tribunal valorar qué dicen las imágenes, los tiempos y el resto de las pruebas sobre lo ocurrido aquella madrugada.
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