La ganadería ilegal en Centroamérica está dejando un rastro desastroso. No solo propicia la deforestación de áreas protegidas, sino que también está propagando al temido gusano barrenador, parásito mortal que afecta a animales de sangre caliente.
Conservacionistas y expertos en sanidad agropecuaria advierten que, sin controles efectivos, esta plaga podría alcanzar México y los Estados Unidos.
Esto traería, según sus pronósticos, consecuencias catastróficas para la economía y la biodiversidad.
Honduras
El Servicio Nacional de Sanidad e Inocuidad Agroalimentaria (Senasa) de Honduras ya registra 72 casos de gusano barrenador en el país.
Rafael Rodríguez, director técnico de Salud Animal en Senasa, explica que el parásito ingresa a través de heridas abiertas en los animales, lo que hace imperativo reforzar las medidas de prevención.
“Es crucial curar las heridas de los animales y limitar el movimiento de ganado por las zonas fronterizas de Nicaragua y Guatemala”, puntualiza.
Desde el primer caso reportado el 12 de septiembre de 2024, las zonas fronterizas de Honduras con Nicaragua y Guatemala se convirtieron en puntos críticos.
Las regiones de Choluteca, Olancho, El Paraíso, Cortés y Santa Bárbara son las más afectadas, y aunque el país instaló una planta para la liberación de moscas estériles, esta medida requiere ser complementada con la cooperación activa de los ganaderos.
Con la liberación de unos 84 millones de moscas estériles en las zonas fronterizas de Honduras con Nicaragua, se interrumpirá el ciclo reproductivo de la plaga y, en última instancia, se conducirá a su erradicación, según la opinión de técnicos.
Rodríguez enfatiza que el comercio seguro es esencial para detener el avance del gusano barrenador.
“Necesitamos que los productores transporten solo animales sanos y cumplan con las normativas sanitarias”, señala.
La sombra del Tapón del Darién
El gusano barrenador reapareció en 2023 en Panamá, posiblemente desde Sudamérica, cruzando el Tapón del Darién.
Desde entonces, su avance ha sido imparable: Costa Rica, Nicaragua y ahora Honduras y Guatemala enfrentan brotes crecientes.
Según Wildlife Conservation Society (WCS), el contrabando de ganado a través de rutas ilegales coincide con los peores focos de infestación.
Esta situación agrava, según las organizaciones, tanto la deforestación como la amenaza sanitaria.
Este comercio ilegal, que a menudo está vinculado al lavado de dinero por parte de grupos criminales, facilita la mezcla de ganado infectado con rebaños legales, ampliando el alcance de la plaga.
Impactos económicos y ambientales
El gusano barrenador no solo afecta al ganado. Su presencia amenaza la biodiversidad en áreas protegidas como la Reserva de la Biosfera Río Plátano en Honduras y la Reserva de la Biosfera Maya en Guatemala.
“Hablar de ganadería ilegal es hablar de deforestación, desplazamiento de comunidades y destrucción de ecosistemas”, afirma Jeremy Radachowsky, director de WCS para Mesoamérica y el Caribe.
La Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas de México también alerta sobre las posibles repercusiones.
“Si la plaga llega a México, la economía del sector ganadero será devastada”, advierten.
Hacia soluciones sostenibles
La liberación de machos estériles es una estrategia clave para frenar la reproducción del gusano barrenador, pero no es suficiente.
Los expertos coinciden en que la clave radica en atacar el problema desde su origen. Esto incluye endurecer las regulaciones contra la ganadería ilegal, implementar controles sanitarios estrictos y reforzar la gobernanza en áreas protegidas.
Chris Jordan, director de América Latina de Re:wild, concluye que se debe salvar la economía.
“La erradicación del gusano barrenador y la lucha contra la ganadería ilegal no solo salvarán a la economía regional, sino también a la biodiversidad de Mesoamérica".
El gusano barrenador pone en jaque a Centroamérica, y la ganadería ilegal no solo daña los ecosistemas, sino también las economías, según expertos.
Frenar esta plaga y proteger a las áreas protegidas es una tarea que no puede esperar, de ello depende el futuro de millones de personas y especies.
La cooperación regional y la acción inmediata son esenciales para detener este desastre anunciado.
