Era la una de la madrugada del 20 de mayo de 2025, en la comunidad de Las Trementinas, aldea de San Francisco, San Marcos de Colón. Un carro doble cabina rojo irrumpió con estruendo frente a una vivienda. Al volante, según la Dirección Policial de Investigaciones (DPI), estaba el abogado Roy Alejandro Sánchez Rodríguez, cuya presencia marcaría el inicio de una tragedia.

La calma de la aldea se transformó en miedo. El vehículo embistió la casa, golpeando con fuerza las paredes.

No era una casualidad ni un accidente: el abogado llegó decidido, acompañado de guardias de seguridad que portaban armas y cumplían sus órdenes.

El abogado que ordenó el desalojo

Horas antes, el dueño de la vivienda recibió una alerta de su trabajador: “Entraron guardias armados, dicen que vienen a sacarnos”.

Los hombres aseguraron cumplir órdenes de Sánchez Rodríguez, abogado de una empresa que alegó que compró la propiedad.

Lo que comenzó como un desalojo irregular se convirtió en un incendio. El abogado pidió gasolina a sus acompañantes, la esparció sobre la casa y encendió el fuego. En segundos, las llamas se alzaron contra el cielo oscuro.

Vidas en riesgo dentro de la casa

El peligro fue inmediato. En el interior se encontraba el empleado que dio la voz de alerta, la nuera del afectado y dos niños pequeños.

Ellos fueron testigos de cómo las llamas avanzaron, mientras hombres armados rodearon la vivienda.

Con esfuerzo lograron escapar antes de quedar atrapados, dejando atrás lo poco que tenían.

El incendio consumió todo. No quedaron muebles ni recuerdos ni paredes en pie. Lo que alguna vez fue un hogar quedó reducido a cenizas frente a la comunidad.

El auto de formal procesamiento contra abogado

El Ministerio Público presentó la acusación con base en el informe de la DPI. El Juzgado de Letras de Choluteca resolvió dictar auto de formal procesamiento y ordenó arresto domiciliario para el abogado Sánchez Rodríguez, acusado de incendio cualificado y daños agravados.

La Fiscalía recalcó que actúa bajo el principio de objetividad, y que este caso demuestra que nadie está por encima de la ley, ni siquiera quienes ejercen la profesión legal.

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Incendio que dejó huella en Choluteca

En San Marcos de Colón, la comunidad recuerda aquella madrugada en que la violencia se vistió de abogado.

Una casa ardió, niños corrieron por su vida y un hombre, bajo la investidura de la ley, terminó ante la justicia.

El incendio no solo dejó pérdidas materiales, también marcó la memoria colectiva de una aldea que difícilmente olvidará la noche en que un desalojo se convirtió en tragedia.

Hoy, mientras el abogado cumple arresto domiciliario y la justicia avanza en su proceso, la familia intenta levantarse de las cenizas.

Porque no solo se quemó una casa: en esa madrugada ardió la seguridad, la paz y la confianza en quienes deberían representar la legalidad.