La droga ya no solo se mueve en esquinas, callejones o puntos de venta clandestinos. La Dirección de Lucha Contra el Narcotráfico (DLCN) advirtió que distribuidores de marihuana y drogas sintéticas han sido identificados cerca de centros educativos.
Es en escuelas y colegios, donde buscan llegar a jóvenes y estudiantes. Según las autoridades, el microtráfico se expandió a prácticamente todas las colonias de la capital y la cantidad de droga que circula en las calles es cada vez mayor.
"Hoy no se imagina la cantidad de droga que se distribuye en las calles con el microtráfico", afirmó el director de la institución, Ever Danilo Mejía.
El funcionario señaló que durante el último año las autoridades detectaron personas que suministran marihuana y drogas sintéticas a jóvenes.
"Ya los hemos identificado y estamos trabajando en eso para identificar estas estructuras", manifestó.
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Las drogas que se multiplican en las colonias
Según la DLCN, la cantidad de droga que circula actualmente a través del microtráfico supera lo que muchas personas imaginan.
Aunque el fenómeno no es nuevo, las autoridades consideran que su crecimiento se volvió cada vez más evidente.
El funcionario sostuvo que resulta difícil señalar colonias específicas porque el fenómeno se encuentra prácticamente disperso en toda la capital.
En algunos sectores los vendedores operan desde las mismas comunidades; en otros, llegan únicamente para abastecer a los consumidores o realizar entregas.
La realidad, según la DLCN, es que el microtráfico ya no distingue zonas geográficas ni niveles socioeconómicos.
La droga circula tanto en sectores populares como en áreas residenciales, adaptándose al perfil de quienes la consumen.

El impacto en los jóvenes
La principal preocupación de las autoridades radica en el impacto que esta actividad tiene sobre la población joven.
De acuerdo con las investigaciones, la marihuana y las drogas sintéticas, encontraron una creciente demanda entre adolescentes y jóvenes.
La facilidad con la que estos estupefacientes pueden llegar a manos de estudiantes tiene atento a los organismos de seguridad, que observan cómo los distribuidores buscan nuevos consumidores en edades cada vez más tempranas.
"Hay una estrategia de acercamiento progresivo a grupos juveniles, aprovechando espacios de convivencia y concentración de estudiantes", explica un agente.

Educación y Seguridad buscan cerrar el paso
Ante este panorama, la DLCN anunció que solicitará apoyo a la Secretaría de Educación para fortalecer las acciones preventivas dentro y fuera de los centros educativos.
La intención es desarrollar mecanismos de control, vigilancia y prevención que permitan detectar a tiempo situaciones relacionadas con la venta y distribución de drogas en entornos escolares.
Las autoridades consideran que el problema requiere una respuesta conjunta entre instituciones de seguridad, docentes, padres de familia y comunidades.
Mientras continúan las operaciones contra estructuras dedicadas al microtráfico, la preocupación crece por una realidad que avanza.
Por esto tienen en la mira a la ruta de la droga que ya no solo pasa por calles y callejones, sino que comienza a acercarse peligrosamente a las aulas donde miles de jóvenes construyen su futuro.
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