El reciente estudio del Centro Internacional de Monitoreo y Análisis contra el Narcotráfico Marítimo (CIMCON), publicado en enero de 2025, reveló una caída histórica en los aseguramientos de drogas como el clorhidrato de cocaína (CHC), fentanilo, tramadol y ketamina en varios países del continente, aunque sin hacer mención específica a Honduras, un país clave en las rutas del narcotráfico.
El documento identifica que 2023 y 2024 marcaron puntos de inflexión en la guerra contra las drogas, con descensos notables en las muertes por sobredosis y decomisos significativos en países.
Colombia, México, Estados Unidos, El Salvador, Perú y Costa Rica destacan en el informe, pero Honduras no aparece mencionada.
No porque el narcotráfico no tenga presencia, sino porque no hay registros suficientes ni una estrategia visible que le permita figurar con datos propios en el contexto regional, dicen expertos.
Honduras, vulnerable por falta de radares y control marítimo
Aunque Honduras realizó incautaciones de droga en los últimos años, el país enfrenta una enorme debilidad estructural: carece de sistemas de radar funcionales para detectar vuelos ilícitos.
Además, no tiene un control marítimo eficaz que frene el paso de narcolanchas por el Caribe, dice un agente antinarcóticos.
Según el informe del CIMCON, uno de los factores que explica los avances en otros países es la cooperación multinacional, el uso de inteligencia compartida y la inversión en equipos de interdicción, incluyendo tecnología de rastreo.
En contraste, Honduras depende de operaciones aisladas, sin un sistema permanente ni transparente de monitoreo.
Esta situación limita su capacidad de detectar nuevas rutas o responder con contundencia al tráfico de drogas sintéticas y tradicionales.
El informe CIMCON sobre incautaciones de cocaína
Entre los hallazgos del informe, se documenta que las incautaciones de cocaína comenzaron a disminuir en 2024, tanto en volumen como en número de eventos.
Lo mismo ocurrió con la ketamina y el fentanilo, dos de las sustancias más letales en la actual crisis de sobredosis en Estados Unidos.
Estas reducciones son atribuidas a estrategias nacionales más firmes y coordinadas, con países que incluso lideran campañas multinacionales, como Colombia con la operación Orión.
Pero Honduras no figura en este listado de esfuerzos ni como país protagonista ni como colaborador.
"Eso no significa que el narcotráfico no esté operando. Significa que el país sigue siendo una zona gris donde falta visibilidad y presencia institucional efectiva", señala el agente.
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¿Qué puede hacer Honduras ante esta realidad?
Honduras tiene una ubicación geográfica que la vuelve clave para el narcotráfico: conecta el Caribe con Centroamérica, y su territorio incluye áreas remotas en el occidente y la Mosquitia.
Estas son zonas donde han descubierto varios cultivos ilícitos de coca y pistas clandestinas.
Lo que no tiene es "una estrategia nacional sólida, permanente y bien articulada", señalan expertos.
Aseguran que no se trata solo de incautar drogas, sino medir su impacto y que lo reporte regionalmente.
El informe del CIMCON no la menciona. No se trata de maquillar cifras, sino de generar capacidad real para prevenir, perseguir y responder.
"El país necesita invertir en radares, tecnología de interdicción, inteligencia y cooperación internacional, no solo para entrar al mapa de datos, sino para frenar una amenaza que sigue mutando", dice el agente.
El desafío no es aparecer en un documento. El reto es que el país asuma un rol activo, transparente y estratégico en la lucha contra un enemigo que no descansa: el narcotráfico.
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