El Lago de Yojoa, el único lago natural de Honduras rodeado de montañas y áreas protegidas, sigue siendo un foco de atención para autoridades, expertos y pobladores locales, a pesar de no haber sido incluido recientemente en la lista de 26 reservas de la biósfera publicada por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

Representantes de diversos sectores involucrados en la protección y promoción del lago aseguran que los esfuerzos deben continuar para cumplir los requisitos y lograr esta designación, que supondría un gran avance en la conservación de los recursos naturales y la participación comunitaria en la cuenca.

Víctor Ortíz, operador turístico de la zona, recordó que el Lago de Yojoa ya cuenta con múltiples reconocimientos internacionales y nacionales: está protegido como área natural, figura como sitio Ramsar y forma parte del corredor biológico Joya de los Lagos.

“Una nominación como reserva del hombre y la biósfera ayudaría a blindar la protección de los recursos naturales y fortalecer la participación humana dentro de la cuenca”, aseguró.

Algunas causas

Pese a la valoración positiva de un comité asesor internacional en marzo de 2025, la inclusión del lago como reserva de la biósfera no se concretó debido a la falta de una propuesta técnica que cumpla los criterios del programa MAB, así como deficiencias técnicas o de gestión.

Para alcanzar la designación, la propuesta debe incluir la delimitación de zonas y núcleos de amortiguamiento, planes de manejo, participación comunitaria, estudios científicos sólidos y monitoreo ecológico que respalde la viabilidad del proyecto.

Jessenia Pacheco, presidenta de propietarios de restaurantes en la zona, señaló que existe un interés genuino de los actores locales en fortalecer la protección del lago.

“Ha habido muchas entidades que se han lucrado del lago, pero nosotros vivimos de él y queremos que tenga mayor protección por organismos internacionales”, explicó.

El Gobierno, a través de la Secretaría de Recursos Naturales, asegura que el proceso sigue con buen desempeño técnico y científico.

Medidas de mitigación y limpieza en el Lago de Yojoa

No obstante, pobladores y empresarios locales subrayan la necesidad de un mayor mantenimiento del espejo de agua para mitigar el crecimiento de lirios acuáticos y algas que afectan su superficie.

Francis Miranda, propietario de un negocio local, indicó que se están tomando medidas de mitigación y limpieza para preservar la zona.

Marcos Cruz, guarda recursos del lago, agregó que “el lago ya forma parte de Ramsar, lo que garantiza cierta protección de humedales y ecosistemas. Estamos contentos y esperamos que con estas medidas el lago se recupere más”.

Mientras continúa el proceso de fortalecimiento de su protección, los actores locales mantienen la esperanza de que el Lago de Yojoa pueda convertirse en una reserva de biósfera, consolidando su valor ecológico, social y económico para las futuras generaciones.