La cocaína de Los Halcones no hacía todo el recorrido de una sola vez: llegaba en lanchas rápidas, desaparecía temporalmente en caletas y después avanzaba por tramos hasta atravesar Honduras.
Así funcionó, según las investigaciones fiscales, el engranaje atribuido a Los Halcones, la estructura de narcotráfico que utilizó La Mosquitia como puerta de entrada y el Caribe hondureño como corredor para movilizar cargamentos procedentes de las costas colombianas.
Celio Antonio López Maik, lo señalan como encargado de la logística de Los Halcones, recibió auto de formal procesamiento y prisión preventiva por el delito de tráfico de drogas agravado, según informó el Ministerio Público.
Su nombre ya aparecía desde 2023 entre los señalados dentro de la estructura y lo ubicaron en Puerto Lempira, uno de los puntos estratégicos que las investigaciones vincularon con la recepción de cargamentos.
Pero detrás de la nueva decisión judicial hay una historia mayor: una ruta para mover toneladas sin mantener toda la droga concentrada en un solo punto.
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Los Halcones recibían la coca en altamar
El primer eslabón estaba lejos de las carreteras y según el expediente, Los Halcones recibían en altamar cargamentos transportados desde Colombia en lanchas rápidas tipo “go fast”.
Las investigaciones atribuyen a la estructura la recepción de al menos seis toneladas de cocaína mediante ese mecanismo.
La Mosquitia era clave y una vez recibida la droga, los cargamentos los llevaron hasta lugares considerados seguros, donde eran “caleteados”, es decir, escondidos temporalmente antes de continuar el viaje.
Investigaciones anteriores establecieron además que los cargamentos podían permanecer ocultos mientras vigilantes apostados en las costas daban información para continuar el traslado.
Ese mecanismo permitía dividir el recorrido: recibir, esconder y después sacar la cocaína gradualmente.
De La Mosquitia hacia Atlántida y Cortés
El siguiente movimiento seguía dependiendo del mar y desde las caletas de La Mosquitia, la cocaína se movilizó paulatinamente hacia Atlántida y Cortés, utilizando nuevamente embarcaciones.
Solo después entraba en juego la carretera y la última parte conocida de la ruta avanzaba por tierra hacia el occidente de Honduras, hasta alcanzar la zona fronteriza con Guatemala.
La dimensión logística quedó expuesta durante la Operación Los Halcones, que se ejecutó el 29 de septiembre de 2023 en Atlántida y Gracias a Dios.
Los investigadores realizaron 11 allanamientos y aseguraron cuatro inmuebles, 13 embarcaciones menores y 19 vehículos: 36 bienes en total.
Las lanchas eran parte de la infraestructura necesaria para mantener funcionando una ruta que tenía al Caribe hondureño como corredor.
622 kilos dejaron dos golpes a la ruta
Antes de que la operación pusiera nombres y bienes bajo investigación, dos decomisos dejaron pistas sobre el movimiento de Los Halcones.
El 17 de noviembre de 2021, las autoridades decomisaron 374 paquetes de cocaína en Punta Izopo.
Meses después, el 16 de febrero de 2022, interceptaron otros 248 alijos en Esparta, Atlántida.
En conjunto fueron 622 kilos de cocaína vinculados por las autoridades con la estructura.
Por el segundo decomiso condenaron a Manuel Antonio Romero Calderón a 11 años y tres meses de prisión.
Las incautaciones permitieron avanzar en una investigación que reveló a una organización con capacidad para recibir cargamentos en altamar.
Esta estructura se encargó de esconderlos y fraccionar su traslado hacia distintos puntos del país.

El expediente que alcanzó al “Pescado” Bonilla
La investigación también llevó hasta el exfutbolista Óscar Armando “Pescado” Bonilla Fúnez.
Bonilla fue condenado mediante procedimiento abreviado a 11 años y tres meses de prisión por tráfico de drogas agravado.
El Ministerio Público sostuvo que ocupó espacios dejados por Los Kristoff después de que esa estructura fuera golpeada por las autoridades.
Guitler Mayorga Vásquez, otro de los vinculados a Los Halcones, recibió la misma pena de 11 años y tres meses por tráfico de drogas agravado.
En su caso también se ordenó el comiso de tres embarcaciones y una motocicleta y ahora, el procesamiento de Celio López Maik.
Más de los nombres que aparecieron, la investigación deja al descubierto el engranaje que sostuvo a Los Halcones.
Fueron lanchas para recibir la cocaína, caletas para hacerla desaparecer y una ruta marítima y terrestre que atravesó Honduras antes de llegar a la frontera con Guatemala.
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