Lo que durante años fue una alternativa de transporte para miles de hondureños ahora se encuentra bajo observación de las autoridades de seguridad. Las mototaxis, entraron al radar de la Policía Nacional por presuntos vínculos de parte de sus operadores con estructuras criminales.
La advertencia la lanzó el director de la División Antiextorsión y Asociaciones Terroristas (DAET), Jorge Daniel Molina Gálvez.
El funcionario aseguró que las investigaciones apuntan a una fuerte infiltración del crimen organizado dentro de este sector.
Según el jefe policial, algunas estructuras delictivas operan y se movilizan utilizando este tipo de unidades, una situación que preocupa a las autoridades por el alcance que tiene el servicio en distintas regiones del país.
"Hay estructuras en las mototaxis y están infiltradas de una manera poderosa y en un porcentaje alto", manifestó Molina.
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Las mototaxis: una alerta que surge tras un crimen
Las declaraciones se producen pocos días después del asesinato del conductor de transporte urbano Juan Carlos López, ocurrido en Comayagüela.
De acuerdo con las investigaciones preliminares, los responsables del ataque utilizaron una mototaxi para movilizarse y escapar tras cometer el crimen.
Por eso la mira de las autoridades está en las mototaxis, un medio de transporte que aseguran "está infiltrado".
Aunque las autoridades no señalan responsabilidad colectiva del gremio, sí consideran que algunas de estas unidades están en manos de criminales para ejecutar actividades ilícitas o facilitar desplazamientos sin despertar sospechas.

La posibilidad de retirarlas de circulación
La preocupación de la DAET llegó al punto de plantear la posibilidad de sacar de circulación las mototaxis.
Molina recordó que estas unidades operan en el entorno urbano sin contar con concesiones ni permisos otorgados por el Instituto Hondureño del Transporte Terrestre (IHTT).
Esta es una situación que, según las autoridades, dificulta los mecanismos de control y supervisión.
"Tenemos que atacar ese problema y poder dejarlos fuera de circulación", expresó el funcionario, quien confirmó que ya existen acercamientos con autoridades del IHTT para evaluar posibles acciones conjuntas.
La extorsión detrás del transporte
La preocupación policial también se vincula al fenómeno de la extorsión que golpea al sector transporte.
Según reveló la DAET, existen rutas donde una misma unidad la obligan a pagar extorsión hasta tres veces a diferentes estructuras criminales que disputan el control de un mismo territorio.
Este escenario refleja la capacidad de las organizaciones para operar simultáneamente en determinadas zonas y mantener presión constante sobre conductores, empresarios y usuarios.
Ante ello, la estrategia de la DAET busca no solo capturar a los responsables, sino seguir el rastro del dinero para afectar las finanzas que sostienen las operaciones criminales.

El rechazo del sector
Las declaraciones generan preocupación entre representantes de las mototaxis, quienes consideran que no se debe criminalizar a todo el rubro.
El dirigente Pablo Pérez sostuvo que las autoridades deben investigar y castigar a quienes utilicen las unidades para cometer delitos.
Pérez advirtió que miles de familias dependen económicamente de esta actividad y a su juicio, la solución pasa por avanzar en la regulación y legalización del sector.
Esto permitiría un mayor control sobre las unidades que operan en el país y facilitaría la identificación de quienes actúan al margen de la ley.
Mientras la discusión avanza, las mototaxis enfrentan uno de los momentos más delicados de su historia reciente.
Lo que nació como una respuesta a la falta de transporte en muchas comunidades ahora se ve con recelo por las autoridades, que intentan determinar hasta dónde llega la influencia de las estructuras criminales dentro de un rubro que mueve diariamente a miles de hondureños.
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