La madrugada aún cubría Tegucigalpa cuando un tres mujeres y un hombre llegaron hasta una vivienda y cambió para siempre el destino de una familia.
Lo que ocurrió durante las siguientes horas terminó en uno de los crímenes más impactantes registrados ese año en San Matías, Francisco Morazán: una madre y sus dos hijas fueron obligadas a abandonar su hogar. Con ellas, también, iban cinco menores de edad.
Al amanecer, a las tres mujeres fueron halladas sin vida en el desvío hacia San Matías.
Las investigaciones posteriores llevaron a las autoridades a identificar a varios sospechosos.
Entre ellos figuraron tres mujeres y un hombre, señalados por su presunta participación en el triple asesinato.
Más allá de la brutalidad del crimen, la investigación llamó la atención por las tres mujeres señaladas por las autoridades como integrantes de la estructura que ejecutó el ataque.
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San Matías y el recorrido que terminó en tragedia
Las víctimas fueron identificadas como Digna Maribel Mendoza Cortés, Jennifer Paola Fúnez Mendoza y Alejandra Nicolle Pérez Zúniga.
De acuerdo con la información de las autoridades, varios integrantes de una estructura criminal llegaron hasta la vivienda donde se encontraban las tres mujeres.
Los atacantes las sacaron por la fuerza junto a cinco niños que estaban en el lugar y según las investigaciones, a las víctimas las subieron contra su voluntad a una mototaxi y las trasladaron fuera de la zona donde residían.
Mientras tanto, los menores siguieron bajo control de los responsables durante parte del recorrido.

Los niños fueron abandonados
Uno de los aspectos que más impactó a los investigadores fue el destino de los cinco menores.
Horas después de haber que los sacaron de la vivienda, los abandonaron en una carretera cercana al sector de Nuevo Sacramento.
Los niños sobrevivieron, pero quedaron separados de las mujeres que los acompañaban y eso marcó el desenlace de la tragedia.
Los cuerpos aparecieron
La mañana del 31 de julio de 2021, pobladores reportaron el hallazgo de tres cuerpos femeninos en el desvío hacia la aldea San Matías, en Francisco Morazán.
Las autoridades confirmaron posteriormente que se trataba de Digna Maribel Mendoza Cortés y sus dos hijas.
Las tres presentaban múltiples heridas de bala, ese crimen provocó conmoción por la forma en que ocurrió y por la presencia de los cinco niños que quedaron abandonados.
La investigación apuntó a la Pandilla 18
Las pesquisas policiales señalaron desde un inicio la participación de miembros de la Pandilla 18.
Según la información divulgada por las autoridades, el ataque tuvo como objetivo a una de las víctimas debido a un supuesto vínculo familiar con una persona relacionada con estructuras criminales.
Esa hipótesis se convirtió en una de las principales líneas de investigación para reconstruir el móvil del triple asesinato.

Tres mujeres entre los capturados
Dos años después del crimen, las autoridades reportaron avances en el caso y detuvo a tres mujeres y un hombre, por su presunta participación en el asesinato de la madre y sus dos hijas.
La captura de las sospechosas llamó la atención porque las investigaciones apuntaron a mujeres vinculadas a la estructura que habría ejecutado el ataque.
Una madrugada que dejó una familia rota
El expediente judicial recoge capturas, declaraciones e hipótesis investigativas, sin embargo, lo que marca son los cinco niños abandonados en una carretera.
Horas después, el desvío a San Matías se convirtió en el punto final de aquella madrugada.
Desde entonces, el caso recuerda cómo la violencia criminal alcanzó a familias enteras y dejó cicatrices que sobreviven mucho después de que terminó la investigación.
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