Estados Unidos respeta las decisiones de la Corte Suprema de Justicia de Honduras (CSJ), pero es fundamental ayudar a las empresas que invirtieron en las Zonas de Empleo y Desarrollo (ZEDE) después de su declaración de inconstitucionalidad, afirmó este lunes la embajadora en Tegucigalpa, Laura Dogu.
"Vamos a respetar las decisiones de la Corte, pero es importante ayudar a las empresas que han invertido aquí. Ellos vinieron bajo una ley diferente y han invertido sus recursos con una visión de futuro en el país", expresó Dogu tras participar en la inauguración de la remodelación del centro de salud de la colonia San Miguel de Tegucigalpa, donde Estados Unidos aportó 9 millones de lempiras.
La diplomática consideró crucial que el gobierno encuentre una forma de colaborar con las Zonas de Empleo, ya que "hay muchos hondureños trabajando en estas empresas y no quieren perder su empleo".
La CSJ declaró inconstitucionales las ZEDE el pasado 20 de septiembre.
¿Qué pasará con las ZEDE instaladas en Honduras?
Según el magistrado Mario Díaz, las inversiones realizadas bajo ese marco legal estarán protegidas por la legislación hondureña.
En ese sentido, Díaz explicó que toda inversión relacionada con las ZEDE podrá acogerse a las normativas de inversión, emprendimiento y desarrollo establecidas por el Estado.
El magistrado aclaró que no habrá persecución económica ni expropiaciones para quienes invirtieron en estos proyectos.
Los proyectos ZEDE que operan en Honduras son: Próspera en Roatán, Islas de la Bahía (Caribe); Ciudad Morazán en Choloma, Cortés (norte) y Orquídea en San Marcos de Colón, Choluteca (sur).
Por otro lado, la embajadora estadounidense mencionó que Estados Unidos apoya la creación de la Comisión contra la Impunidad en Honduras (CICIH), pero que la llegada de ese mecanismo al país dependerá del acuerdo entre el gobierno y la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
