El sicariato en motocicleta ha construido una escena que se repite una y otra vez en Honduras: una motocicleta emerge entre el tráfico, se aproxima a la víctima, suenan los disparos y, antes de que alguien pueda reaccionar, los atacantes se pierden entre calles, colonias o carreteras.

En Honduras, la motocicleta es uno de los medios más utilizados por quienes ejecutan asesinatos selectivos.

Su facilidad para movilizarse, escapar rápidamente y pasar desapercibida la transforma en una herramienta recurrente para el sicariato.

Los recientes hechos de violencia ocurridos en Tegucigalpa y Guaimaca colocan esta modalidad criminal bajo los reflectores.

De interés: Sicarios matan a taxista en el barrio Buenos Aires de Tegucigalpa

Sicariato en motocicleta: un patrón que se repite

Uno de los casos más recientes es el asesinato de Elvin Fabricio Flores, un maestro de obras que se dirigía a su trabajo cuando lo interceptaron y atacaron a balazos cerca del cementerio Divino Paraíso, en Tegucigalpa.

Poco después, a un conductor de mototaxi lo asesinaron en Guaimaca, Francisco Morazán.

De acuerdo con los reportes preliminares, dos individuos llegaron hasta donde se encontraba y le dispararon en múltiples ocasiones antes de escapar.

Mientras tanto, en la colonia Travesía de la capital, un joven sobrevivió a un atentado armado perpetrado bajo circunstancias similares.

Aunque ocurrieron en lugares distintos, los tres hechos comparten elementos que las autoridades observan con frecuencia: ataque rápido, disparos directos contra la víctima y una huida inmediata en motocicleta.

modus opeandi

¿Por qué los sicarios utilizan motocicletas?

La directora del Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, Migdonia Ayestas, sostiene que alrededor del 20 % de los homicidios en el país los cometen personas desconocidas que utilizan motocicletas para ejecutar los ataques.

La especialista señala que esta modalidad ofrece varias ventajas para los agresores. "La motocicleta permite acercarse fácilmente a la víctima y abandonar la escena en pocos segundos, especialmente en ciudades con tráfico intenso y múltiples rutas de salida", señala la especialista.

Además, la rapidez con que se desarrolla el ataque reduce las posibilidades de reacción de la víctima y dificulta la identificación inmediata de los responsables.

Según Ayestas, las ciudades que concentran la mayor cantidad de casos son San Pedro Sula y el Distrito Central, donde también existe una alta circulación de motocicletas.

Lo dijo, Migdonia Ayestas

La prohibición que sigue vigente, pero no frena los ataques

En 2012, Honduras aprobó una normativa que prohíbe que dos hombres circulen en una misma motocicleta en determinados municipios del país.

La medida surgió precisamente como respuesta al aumento de delitos cometidos bajo esta modalidad.

Sin embargo, más de una década después, especialistas consideran que la aplicación de la norma es irregular.

Ayestas señala que la disposición se incumple en numerosas zonas, mientras que defensores de derechos humanos cuestionan la efectividad de los controles.

Para el presidente del Comité para la Defensa de los Derechos Humanos en Honduras (CODEH), Hugo Maldonado, la frecuencia con que los atacantes utilizan motocicletas para cometer homicidios evidencia fallas en la vigilancia preventiva.

Si dos personas pueden movilizarse armadas en una motocicleta, cometer un crimen y escapar sin ser interceptadas, queda en evidencia que existen debilidades en los mecanismos de prevención y vigilancia", sostiene.

Lo dijo Hugo Maldonado

Cámaras y tecnología contra una modalidad difícil de rastrear

La Secretaría de Seguridad insiste en que la prohibición continúa vigente y forma parte de las herramientas destinadas a prevenir delitos.

Paralelamente, las autoridades buscan fortalecer las investigaciones mediante sistemas de videovigilancia capaces de reconstruir recorridos, identificar placas y seguir rutas de escape.

La apuesta oficial es que las cámaras reduzcan una de las principales ventajas del sicariato en motocicleta.

Las estadísticas muestran que Honduras registra preliminarmente 1,418 homicidios durante 2026 y una tasa de 23 homicidios por cada 100 mil habitantes.

Detrás de esas cifras hay una modalidad criminal que aparece en las escenas de violencia más recientes.

Mientras las autoridades hablan de cámaras, controles y operativos, la motocicleta es el vehículo que muchos asesinos prefieren para acercarse a sus víctimas.

Asi disparan a corta distancia y perderse entre el tráfico antes de que alguien pueda detenerlos.

Lea también: Sicarios matan a joven cerca de posta policial en Bonito Oriental, Colón