Una nueva amenaza climática pone en vilo a comunidades del norte de Honduras. La Comisión Permanente de Contingencias (Copeco), adscrita a la Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales, emitió alerta amarilla por 24 horas en las zonas bajas de los municipios aledaños al río Ulúa, luego de intensas lluvias provocadas por una vaguada que se mantiene sobre el país.
La medida, a partir de la 1:00 p. m. de este sábado, obedece al riesgo inminente de inundaciones por el incremento del caudal del afluente, que ya empieza a poner en peligro a cientos de familias que viven en áreas vulnerables.
Alerta amarilla por crecida del Ulúa
Los municipios con alerta amarilla son Pimienta, Villanueva, Potrerillos y San Manuel, en el departamento de Cortés; Santa Rita y El Progreso, en Yoro; y hasta el Ramal del Tigre, en Tela, Atlántida.
El Centro de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos) advirtió que persistirá la influencia de una vaguada en superficie, provocando abundante nubosidad, lluvias y chubascos de moderada intensidad con tormentas eléctricas durante las tardes y primeras horas de la noche.
Estas precipitaciones se concentrarán principalmente en el noroccidente, suroccidente y sur del país, con lluvias débiles dispersas en el oriente y muy aisladas en otras regiones.
Copeco también extendió la alerta verde de seis a siete departamentos.
La alerta verde emitida el viernes en Ocotepeque, Lempira, Intibucá, La Paz, Valle y Choluteca, ahora incluye también al de Copán.
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Recomendaciones y prevención ante lluvias
Las autoridades exhortaron a los comités de emergencia municipales y locales a mantener vigilancia permanente en zonas vulnerables y tomar todas las precauciones necesarias.
Se recomendó a los habitantes evitar cruzar ríos, quebradas o vados crecidos, y mantenerse alejados de zonas propensas a deslizamientos o derrumbes.
Copeco hizo un llamado urgente a no esperar a que ocurra una tragedia para actuar. “La alerta amarilla debe tomarse en serio. Está en juego la vida de las personas que habitan en los márgenes del río Ulúa y otros puntos de riesgo”, señalaron.
Un país en riesgo por la temporada de lluvias
La naturaleza no avisa, pero las instituciones sí. Con estas alertas, Honduras enfrenta nuevamente el desafío de proteger a sus comunidades antes de que el agua lo arrase todo.
La prevención es ahora el único camino seguro, y depende tanto de las autoridades como de cada ciudadano.
