La tormenta tropical Sara sigue afectando la costa norte de Honduras, generando lluvias torrenciales que podrían superar los 1,000 mm en las próximas 72 horas, según los expertos en el clima,
Con un alto riesgo de inundaciones catastróficas potencialmente mortales. A pesar de que la tormenta no ha alcanzado la categoría de huracán, su poder destructivo se debe principalmente a la gran cantidad de agua que está descargando sobre el país.
Días críticos
El experto en cambio climático, César Quintanilla, advirtió a través del noticiero Hoy Mismo de Tsi, que el día crítico será este viernes por la tarde y que las condiciones meteorológicas extremas continuarán hasta el domingo y lunes.
"Este fenómeno se moverá hacia Belice el lunes, y a partir de ahí la situación podría mejorar", explicó Quintanilla, sin embargo, el experto subrayó que las lluvias seguirán siendo intensas durante los próximos días, especialmente en los departamentos de Islas de la Bahía, Yoro, Atlántida y Cortés, donde el sistema continuará descargando grandes cantidades de agua.
Quintanilla señaló que, a pesar de que la tormenta Sara no ha alcanzado la categoría de huracán, los vientos continúan aumentando de intensidad, acercándose a los 118 kilómetros por hora, muy cerca de convertirse en huracán categoría 1.
No obstante, el peligro principal radica en las cantidades extremas de lluvia, que son acumulados a los de un huracán categoría 3, "El aumento de la temperatura global contribuye a la mayor retención de vapor en la atmósfera, lo que amplifica las precipitaciones, esto significa que estamos viendo lluvias catastróficas en amplias áreas", explicó el especialista.
Un fenómeno que no es huracán, pero se acerca
Aunque la tormenta tropical aún no ha alcanzado la intensidad de un huracán, Quintanilla advirtió que el fenómeno se encuentra muy cerca de cumplir con las condiciones para convertirse en uno, debido al aumento progresivo de los vientos.
El experto también detalló que una “pared de frio” en la Península de Yucatán está ralentizando el avance de la tormenta, por ende no permite que los vientos lo eleven, a huracán, pero genera acumulaciones significativas de agua en la región, este estancamiento en el trayecto de Sara aumentará la intensidad de las lluvias en las zonas afectadas.
"A medida que el planeta se calienta, la atmósfera se satura de agua, y eso intensifica fenómenos como este, en el caso de Sara, el aumento de la humedad del Pacífico y el Caribe y la dinámica de los vientos hacen que el sistema sea muy destructivo", explicó.
Impactos en la costa y el interior
Asimismo, señalo del aumento del nivel del mar en la costa norte de Honduras, lo que representa un riesgo importante, ya que facilita la entrada del agua en las zonas costeras y eleva la humedad en las áreas cercanas a los ríos, "Cuando los ríos no pueden desembocar, las lluvias se acumulan, lo que genera inundaciones severas", señaló Quintanilla.
El experto hizo un llamado a la población a mantenerse informada y seguir las recomendaciones de las autoridades, ya que las lluvias seguirán siendo fuertes hasta el inicio de la próxima semana. A medida que la tormenta se desplace hacia Belice, la situación en Honduras podría empezar a mejorar, aunque los efectos del diluvio podrían persistir durante varios días más.
Este es un fenómeno que resalta la urgencia de tomar medidas frente al cambio climático", concluyó Quintanilla, quien recordó que fenómenos meteorológicos de esta magnitud son cada vez más frecuentes debido al calentamiento global.
