Un hombre de aproximadamente 60 años resultó con lesiones este jueves tras ser agredido con un palo de madera por su hijo, en medio de una discusión, en la aldea Arada, municipio de Masaguara, Intibucá, al suroccidente de Honduras.

A través de las redes sociales se viralizó el video que muestra al agresor -un hombre de entre 25 y 30 años- golpeando sin piedad contra su progenitor, quien yace en el suelo con una de sus manos visiblemente heridas.

Al mismo tiempo, el sujeto profiere insultos cargados de violencia verbal, contra su padre, mientras lo sigue golpeando con el palo. "Hijue****, Cul***, y es que es tuya la casa", se escucha decir al joven agresor.

No obstante, otras personas que presenciaron la agresión le piden al hijo que ya paré de golpear a su padre. "Lo vas a matar", le manifiesta un hombre que estaba en el lugar.

De igual forma, intervino una mujer, aparentemente la madre del agresor, quien le implora que se calme y no siga con la agresión contra su progenitor. "Brayan, déjalo, a vos si te vale p***", le recrimina en forma angustiada la dama.

Hasta el momento, se desconocen las causas por las que este sujeto reaccionó de esta forma en contra de su padre. Entretanto, la Policía Nacional no ha emitido ningún comunicado oficial sobre el incidente, ni se ha confirmado si el agresor ha sido capturado. 

Indignación en redes por golpiza de hijo a su padre

Como era de esperarse, el video provocó una ola de indignación entre los usuarios de las diferentes redes sociales, quienes exigieron medidas legales inmediatas contra el agresor y apoyo psicológico para la víctima.

Además, otros internautas cuestionaron la inacción de las autoridades locales y la falta de protocolos efectivos para la atención de violencia familiar, recordando que este tipo de situaciones, de no ser atendidas a tiempo, pueden terminar en tragedias mayores.

Es oportuno mencionar que, el artículo 199 del Código Penal hondureño, indica que quien cause una lesión física o mental a otra persona puede enfrentar de uno a cuatro años de prisión; siempre que la víctima requiera tratamiento médico más allá de una atención inicial.

El hecho de que la víctima sea su padre no solo agrava moralmente el caso, sino que pone de relieve la urgencia de atender la violencia intrafamiliar con mayor rigor legal y acompañamiento psicológico. Foto: cortesía
El hecho de que la víctima sea su padre no solo agrava moralmente el caso, sino que pone de relieve la urgencia de atender la violencia intrafamiliar con mayor rigor legal y acompañamiento psicológico. Foto: cortesía