Los inmigrantes indocumentados deportados alcanzan cifras alarmantes en 2025. Desde su regreso a la Casa Blanca, Donald Trump implementó políticas migratorias mucho más agresivas, forzando la expulsión masiva de personas que buscaban un mejor futuro en Estados Unidos.
Según datos de Witness at the Border, los vuelos de deportados aumentaron significativamente en lo que va del año, con Guatemala, Honduras, El Salvador, Colombia y México como los principales destinos de estas repatriaciones forzadas.
Pero no son los únicos países afectados: Ecuador, Perú, Venezuela y Brasil también registran un incremento en la llegada de vuelos con inmigrantes deportados.

Los países con más vuelos de deportación en 2025
Las cifras recopiladas hasta febrero de 2025 muestran una aceleración en la política de deportados, con los siguientes países encabezando la lista:
- Guatemala: 55 vuelos de repatriación han aterrizado en Ciudad de Guatemala.
- Honduras: 46 vuelos han devuelto a inmigrantes hondureños expulsados.
- El Salvador: 19 vuelos han repatriado salvadoreños indocumentados.
- Colombia: 19 vuelos de deportación han llegado a este país.
- México: 18 vuelos han aterrizado en la Ciudad de México con inmigrantes retornados.
Otros países también registran vuelos de deportados, aunque en menor cantidad: Ecuador (16 vuelos), Perú (6), Venezuela (3) y Brasil (2).

Políticas de represión: redadas, registros y persecución
La administración Trump endureció la presión sobre los inmigrantes con nuevas políticas que están sembrando el miedo en las comunidades migrantes.
Una de las medidas más controversiales anunciadas recientemente es la obligación de registro de inmigrantes indocumentados ante el gobierno federal.
Según Kristi Noem, secretaria del Departamento de Seguridad Nacional, esta medida busca incentivar la autodeportación.
Sin embargo, defensores de derechos humanos advierten que solo facilitará la detención y deportación masiva de inmigrantes, afectando desproporcionadamente a comunidades de color.
Además, ICE intensificó sus operativos en ciudades como Nueva York y Los Ángeles, donde se tegistran redadas de alto perfil que resultan en detenciones colaterales, afectando incluso a ciudadanos estadounidenses.

La Ley Laken Riley y la criminalización
El mes pasado, Trump promulgó la controvertida Ley Laken Riley, que ordena la detención de cualquier persona indocumentada acusada de un delito, sin necesidad de que haya una condena.
Esta ley generó una ola de arrestos que afecta a inmigrantes con faltas menores, incrementando el temor en las comunidades vulnerables.
Este tipo de medidas recuerdan el programa de registro impuesto en 2002 por el entonces presidente George W. Bush, que obligó a más de 80.000 personas a reportarse ante las autoridades, lo que resultó en la deportación de más de 13.000.
Las similitudes con el sistema actual son preocupantes y podrían abrir la puerta a una ola de expulsiones sin precedentes.
Ciudades santuario bajo amenaza
San Francisco y Los Ángeles muestran resistencia a colaborar con ICE. Sin embargo, Trump amenazó con imponer sanciones económicas a los gobiernos locales que se nieguen a cooperar con sus políticas migratorias.
Los alcaldes de estas ciudades declararon que no darán marcha atrás en su compromiso de proteger a los inmigrantes, pero enfrentan una creciente presión federal.

Un futuro incierto
Las nuevas políticas de Donald Trump sumen a las comunidades migrantes en un clima de ansiedad y temor.
La criminalización de la inmigración irregular, las redadas masivas y la imposición de registros obligatorios generan una crisis humanitaria que podría escalar aún más en los próximos meses.
A medida que avanza el 2025, la incertidumbre persiste: ¿se endurecerán aún más las políticas de deportación? ¿Las ciudades santuario resistirán la presión de la Casa Blanca?
Lo único seguro es que miles de inmigrantes continúan viviendo con el miedo constante de ser separados de sus familias y enviados de regreso a países donde la violencia y la pobreza los obligaron a huir.
