En el complejo escenario migratorio de Estados Unidos, México se posiciona como el país con la mayor cantidad de inmigrantes en situación irregular.
De los aproximadamente 11 millones de migrantes sin documentos en EE. UU., el 46 % proviene de México, lo que equivale a 5,203,000 personas.
A pesar de las restricciones y las políticas fronterizas implementadas en los últimos años, los mexicanos continúan liderando la estadística.
El resto del listado, dado a conocer en el informe del Migration Policy Institute (MPI), lo conforman principalmente países latinoamericanos, reflejando el peso de la región en el fenómeno migratorio.
Guatemala ocupa el segundo lugar con 780 mil inmigrantes sin estatus legal, lo que representa el 7 % del total, seguido muy de cerca por El Salvador con 751 mil migrantes no autorizados.

Honduras, Venezuela y Colombia en la lista
Honduras se ubica en el cuarto lugar con 564 mil inmigrantes sin documentos, representando el 5 % del total de migrantes irregulares en EE. UU.
La crisis económica y la violencia que afecta al país han sido factores determinantes en la migración masiva de hondureños.
En la lista también figuran Venezuela con 251 mil migrantes en situación irregular, Colombia con 201 mil y Brasil con 195 mil, cada uno representando el 2 % del total de inmigrantes no autorizados en el país norteamericano.
No solo latinos
A pesar de la fuerte presencia latinoamericana, el fenómeno migratorio irregular en Estados Unidos también involucra a países de Asia.
India cuenta con 400 mil migrantes no autorizados, Filipinas con 309 mil y China con 241 mil.
Aunque estos números son menores en comparación con los de América Latina, reflejan la diversidad de nacionalidades dentro del flujo migratorio hacia Estados Unidos.

¿Por qué la población migrante se mantiene estable?
Aunque los cruces fronterizos alcanzan cifras récord en los últimos años, el número total de inmigrantes en situación irregular se mantiene relativamente estable.
Según el MPI, la población de migrantes sin documentos oscila alrededor de los 11 millones desde hace más de una década.
Esto se debe a que la migración es un fenómeno dinámico: mientras nuevos inmigrantes ingresan al país, otros lo abandonan voluntariamente, regularizan su estatus, son deportados o fallecen.
Entre 2008 y 2021, más de 4.7 millones de personas fueron expulsadas de Estados Unidos, lo que ha contribuido a la estabilidad del número total de migrantes irregulares.
Además, el informe aclara que las estimaciones más recientes corresponden a mediados de 2021, antes de los picos migratorios registrados tras la pandemia de Covid-19.
Esto sugiere que los datos actuales podrían reflejar un panorama distinto, con un incremento en la cantidad de personas en situación irregular.
El desafío de la política migratoria en EE. UU.
Con un Congreso dividido y un debate migratorio cada vez más polarizado, el gobierno estadounidense enfrenta un gran reto en la gestión de la inmigración.
Las políticas de asilo, los acuerdos con países de origen y tránsito, y el refuerzo de la seguridad fronteriza son temas clave en la agenda política.
A pesar de los esfuerzos por controlar el flujo migratorio, los factores estructurales que impulsan la migración –como la violencia, la pobreza y la falta de oportunidades en los países de origen– continúan siendo determinantes.
El debate sigue abierto, pero la realidad es clara: la migración latinoamericana sigue siendo una pieza clave en el rompecabezas demográfico de Estados Unidos.
Los próximos años definirán si la estabilidad en la cifra de migrantes irregulares se mantiene o si las nuevas dinámicas migratorias alteran el panorama actual.
