El cardenal Óscar Andrés Rodríguez cuestionó la influencia de sistemas ideológicos que limitan la libertad humana y manipulan la verdad, durante la homilía de este domingo en la Basílica de Suyapa en Tegucigalpa.
En su mensaje, el prelado destacó que estos sistemas están destinados a desaparecer. "Todos los sistemas ideológicos que acaparan la verdad y que arrebatan la libertad humana, se van a desvanecer", afirmó.
Rodríguez explicó que los "falsos valores", los ídolos representados en los astros como el sol, la luna y las estrellas, que muchos elevan como símbolos de poder y control, se oscurecerán con el tiempo.
Estos sistemas que parecen tener la verdad, pero que se basan en la manipulación y el control de la humanidad, eventualmente perderán su poder.
En un tono firme, Rodríguez indicó que esos valores que muchos consideran divinos o intocables, aquellos que piensan que tienen el control absoluto, van a caer, tal como lo señala la historia y las escrituras.
El cardenal también recordó la experiencia de la primera generación cristiana, que enfrentó realidades similares, donde aquellos que se creyeron dioses, o crearon sistemas opresivos, cayeron con el tiempo.
"Los sistemas que pensaban que iban a dominar al mundo, se acabaron”, subrayó Rodríguez, señalando que la historia ha demostrado que nada es eterno, y que los poderes que se creen absolutos son vulnerables.
Además, enfatizó que en medio de la crisis y la caída de estos sistemas, Jesús nos invita a no tener miedo: "Ponernos de pie y alzar la cabeza".
En tiempos de incertidumbre, Jesús es el modelo de esperanza. "El ser humano está invitado a vivir en la esperanza", expresó, recordando que la verdadera fuerza proviene de la fe y la esperanza en Cristo.
Oración por la iglesia en Nicaragua
Rodríguez también destacó que, recientemente, concluyó la reunión de los obispos de América Central en San Salvador, donde se emitió un mensaje de esperanza.
En esa reunión se convocó a una jornada de oración por la iglesia hermana de Nicaragua, que enfrenta la opresión de líderes que buscan suprimir la libertad.
En este contexto, el cardenal hizo un llamado a la unidad y a la oración, especialmente en la festividad de la Inmaculada Concepción el próximo 8 de diciembre, para que se sigan buscando la paz y la justicia.
Rodríguez concluyó su mensaje señalando que, a pesar de los desafíos, "se acerca nuestra liberación, una liberación que se nos ofrece como un regalo de Dios".
Finalmente, invitó a los hondureños a no temer y a mantener su esperanza firme, confiando en que el triunfo de Jesús sobre la muerte es la garantía de que la verdadera justicia y libertad prevalecerán.
"No tener miedo, vivir en la esperanza", fue su mensaje final.
