El hondureño Luis Alonso Juárez no era solo el conductor del autobús C1 en la Universidad de Duke: para muchos estudiantes, él era un rayo de luz entre la rutina, un rostro amable que saludaba con calidez mientras hacía sonar desde Bad Bunny hasta Skrillex.

Hoy, su permanencia en Estados Unidos está en peligro. Después de casi dos décadas de trabajo ininterrumpido, este inmigrante hondureño enfrenta la posibilidad de perder su Estatus de Protección Temporal (TPS), lo que lo dejaría sin permiso para trabajar y bajo amenaza de deportación.

Juárez llegó a Estados Unidos en 1992 huyendo de la violencia en Honduras. Tres años después, obtuvo el TPS, programa que perderá vigencia el 8 de septiembre de 2025 por decisión de la administración Trump, y cuya eliminación afectará a más de 51,000 hondureños.

"Solo pido poder seguir trabajando aquí en Duke, como lo he hecho durante los últimos 19 años. No quiero dejar atrás a estos jóvenes. Me encanta mi trabajo", expresó Luis conmovido en entrevista con Univision Noticias.

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Luis no tiene antecedentes penales. "Su único error fue, a los 22 años, mientras huía de la violencia, no saber qué trámites llenar al entrar a Estados Unidos para poder algún día obtener la ciudadanía", explicó la organización Siembra NC.

Estudiantes quieren evitar la deportación de Luis

La comunidad universitaria no ha tardado en alzar la voz. En julio, 477 estudiantes y empleados enviaron cartas de apoyo a los Servicios de Visas de Duke. Una de ellas, citada por Siembra NC, revela el impacto profundo de Luis.

"Tuve un primer año bastante difícil socialmente y a menudo subía al autobús C1 con los auriculares puestos y no hablaba con nadie. Cada vez que Luis conducía, me daba la bienvenida al autobús y ponía música animada… Me recordó que debía quitarme los auriculares y reconocer con cuántas personas diferentes compartía la experiencia de estar en el campus día a día".

Sin opciones legales claras —pues ingresó sin inspección y no califica para una visa de trabajo ni residencia— su única esperanza a corto plazo es una extensión del TPS por parte de la actual administración.

En solidaridad, Siembra NC ha organizado una movilización. El próximo 4 de septiembre, simpatizantes partirán en autobús desde Durham hasta la oficina del senador Ted Budd en Raleigh, con la esperanza de que escuchen sus voces. El propio Budd ha reconocido anteriormente la importancia de inmigrantes como Juárez en Carolina del Norte.

Luis no busca atención ni fama. Solo desea seguir siendo parte de la comunidad que ayudó a construir, una sonrisa tras el volante que para muchos significó mucho más que un simple viaje.

"No quiero irme. Este es mi hogar", dijo Luis.

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