La Policía Nacional capturó en flagrancia a dos presuntos integrantes de la estructura criminal 'Los Camellos', vinculados directamente al asesinato de cuatro personas en la comunidad de Palos de Agua, municipio de Sabá, Colón.

El múltiple crimen ocurrió la madrugada del sábado 14 de junio. Las víctimas fueron identificadas como Santos Azahel Mancia Díaz (28 años), Carlos Isaías López Lanza (19), Henry Geovanny Miranda Enamorado (27) y Grevi Romero Ramírez (27).

Los cuerpos presentan varios impactos de bala, lo que refuerza la hipótesis de un ajuste de cuentas relacionado con actividades del narcotráfico, según versiones. Los cadáveres quedaron a la orilla de la carretera.

Los detenidos, de 29 y 34 años, fueron capturados en las primeras horas del domingo 15 de junio durante una operación conjunta entre fuerzas especiales, unidades de inteligencia y equipos de investigación criminal.

Durante el operativo se decomisaron:

  • Diez envoltorios de presunta cocaína, con un peso aproximado de 45 gramos cada uno (alrededor de una libra en total).
  • Un vehículo tipo camioneta Toyota 4Runner, color gris y sin placas, presuntamente utilizado para cometer el crimen.

Carro
Vehículo decomisado. Foto: cortesía

Las autoridades consideran a 'Los Camellos' una organización de alta peligrosidad, vinculada a diversos delitos violentos en el norte del país. Con esta captura, aseguran haber asestado un golpe importante al crimen organizado en la región atlántica.

Los dos capturados serán puestos a disposición del Ministerio Público por los delitos de homicidio múltiple, tráfico ilícito de drogas y asociación para delinquir.

Masacres en Honduras

 En los primeros seis meses de 2025, el país registra 18 masacres con 64 personas asesinadas, según datos del Observatorio Nacional de la Violencia del Instituto Universitario en Democracia, Paz y Seguridad (ONV-IUDPAS).

Cada masacre, definida como el asesinato de tres o más personas en un mismo acto violento, representa una herida abierta para comunidades enteras.

Migdonia Ayestas, directora del Observatorio, reveló que estas cifras representan un incremento respecto al mismo período de 2024.

"Hay un aumento de cuatro masacres y 15 víctimas más. Esto debería encender las alarmas", advirtió.

Ayestas también señaló que estas ejecuciones múltiples suelen ocurrir en espacios públicos, lo que genera un doble efecto: aterrorizar a la población e imponer mensajes a enemigos y autoridades.