"Me duele lo que le ha pasado a mi hijo, yo nunca le he comprado pólvora", aseguró este jueves el padre de un niño de siete años que perdió dos dedos de su mano izquierda tras explotarle un mortero en la víspera de Navidad, en Honduras.
El menor se encuentra hospitalizado en el Materno Infantil de Tegucigalpa, la capital del país, adonde fue trasladado desde San Lorenzo, Valle, en el sur, lugar donde ocurrió la tragedia el 24 de diciembre.
El niño, junto a sus padres, planeaba disfrutar de la Nochebuena en la casa de unos parientes maternos cuando salió al patio con otros niños y manipuló pólvora.
"En un descuido, salió al patio con otros niños y cuando lo vimos ya era tarde. Nosotros no le compramos pólvora, y quisiera saber de dónde salió y cómo ocurrió", comentó Óscar Sánchez, padre del menor.
"No puede ser que esto le esté pasando a mi niño. Es demasiado, me duele mucho y pienso en su futuro", expresó don Óscar entre lágrimas, quien además pide ayuda económica a la población, ya que su familia vive con pocos recursos. Su número de contacto es el 9692-4169.
Sánchez aprovechó para hacer un llamado a los padres hondureños: "Cuiden a sus hijos y no les compren pólvora para evitar que les pase lo mismo que a mi niño".
Un 24 de diciembre marcado
Mientras tanto, la madre del menor, Ena, compartió lo difícil que ha sido vivir esta tragedia.
"Fue una noche difícil, este 24 de diciembre quedará marcado. Tengo cinco hijos y nunca me había pasado esto", relató con tristeza.
El menor sufrió la amputación total de los dedos anular y meñique, además de daños severos en el resto de su mano, confirmaron médicos del Materno Infantil.
Casos de niños quemados por pólvora
Durante la Nochebuena y Navidad se registraron 24 casos de niños quemados por manipular pólvora en diferentes sectores de Honduras, según informaron autoridades de la Fundación para el Niño Quemado (Fundaniquem).
Uno de los menores perdió su mano derecha tras la explosión de un mortero en Roatán, Islas de la Bahía, en el Caribe hondureño.
