En cuestión de horas, el juez Lewis A. Kaplan, de la Corte del Distrito Sur de Nueva York, pronunciará la sentencia que definirá el futuro de Midence Oquelí Martínez Turcios, exdiputado del Partido Liberal acusado de conspirar con la organización criminal Los Cachiros.

Al político hondureño lo extraditaron a Estados Unidos en marzo de 2023 y enfrenta cargos por conspiración para importar cocaína y posesión de armas de guerra en promoción de un delito de narcotráfico, delitos que podrían costarle entre 12 y 30 años de prisión.

La audiencia está prevista para este jueves 6 de noviembre, y con ella, el juez Kaplan emitirá su primer fallo contra un hondureño acusado de narcotráfico, en una jornada que se perfila como clave para la política hondureña.

El peso de las pruebas contra Midence Oquelí

La Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York reunió un expediente “voluminoso”: más de 100 mil páginas de citaciones digitales, 50 mil de la DEA, registros financieros, escuchas telefónicas y testimonios de Devis y Javier Rivera Maradiaga, líderes de Los Cachiros.

Los fiscales sostienen que Midence Oquelí ofreció respaldo político y protección institucional a cambio de apoyo económico del narcotráfico.

Los documentos presentados detallan cómo el exdiputado utilizó su posición de poder para favorecer operaciones ilícitas.

De esta forma aseguran que consolidó el vínculo entre la política y el crimen organizado en Honduras.

Con estas pruebas, la Fiscalía espera que el juez la valore y dicte una condena ejemplar.

Este caso representa “una oportunidad para enviar un mensaje claro” a quienes desde el poder político participaron en el negocio de la droga expresaron los fiscales.

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El tercer exdiputado hondureño en recibir sentencia

Con este fallo, Midence Oquelí se convertirá en el tercer exdiputado hondureño condenado en Estados Unidos, después de Juan Antonio Hernández Alvarado sentenciado a cadena perpetua y Fredy Renán Nájera, a 30 años de prisión.

Los casos reflejan cómo el narcotráfico penetró las estructuras del Estado durante más de una década, corrompiendo partidos políticos, fuerzas de seguridad y poderes locales.

El patrón se repite: dinero ilícito, influencia política y complicidad institucional en el país.

Es una tríada que explica por qué la justicia estadounidense sigue llevando a juicio a figuras del poder hondureño.

El impacto político que se anticipa en Honduras

La sentencia de Midence Oquelí no será solo un número en años de prisión; será un mensaje para la clase política hondureña.

En Tegucigalpa, analistas y juristas anticipan que el fallo de Kaplan podría reactivar el debate sobre la depuración política.

Pero también revelará el financiamiento electoral y la responsabilidad de los partidos frente al crimen organizado.

“El caso de Oquelí no termina con su sentencia. Las revelaciones posteriores podrían sacudir los cimientos del poder político y abrir la puerta a nuevas extradiciones”, señala el analista Kenneth Madrid, en conversación con tunota.com.

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Una jornada que marcará a Honduras

El fallo del juez Kaplan resonará más allá del tribunal. En Honduras, su sentencia representará otro recordatorio de cómo el narcotráfico se infiltró en las instituciones.

Además evidencia cómo la justicia estadounidense desmantela ese entramado pieza por pieza.

Hoy, Midence Oquelí no solo enfrenta su condena: enfrenta la historia de un país que aún paga el precio de haber mezclado política con crimen.

Y aunque el veredicto se conocerá en Nueva York, su eco político se escuchará en Tegucigalpa.