El 4 de septiembre de 2025 será un día decisivo en la lucha internacional contra la narcopolítica hondureña. Ese día, Midence Oquelí Martínez Turcios, exdiputado del Partido Liberal extraditado a Estados Unidos, enfrentará la sentencia de un tribunal en Nueva York por su colaboración con la estructura criminal de Los Cachiros.
La Oficina de Libertad Condicional recomendó una sentencia de 360 meses (30 años), por su participación directa en el tráfico de más de 450 kilos de cocaína con destino a Estados Unidos y su vinculación con actos violentos.
La defensa, por su parte, plantea una sentencia de 144 meses (12 años), alega desigualdad con otros casos similares y pide al juez que considere su edad, estado de salud y trayectoria comunitaria.
Midence, del campo a la política… y al crimen
Martínez nació en la aldea de Zamora, en Colón. Fue el mayor de 15 hermanos, trabajador desde los siete años en la agricultura, militar, pequeño empresario y finalmente congresista por dos periodos.
Pero su paso por el Congreso fue también su caída. De acuerdo con las autoridades estadounidenses, Martínez aceptó el financiamiento de campaña de sus primos lejanos, Devis Leonel y Javier Heriberto Rivera Maradiaga, líderes del cartel de Los Cachiros.
A cambio, usó su influencia para facilitar vuelos cargados de cocaína desde Honduras hacia el norte, según documentos de la Fiscalía de Nueva York.
El testimonio clave de Devis Leonel, hoy testigo protegido, sirvió para que el tribunal determinara que el exdiputado también participó en tiroteos y otras acciones violentas durante su vínculo con la red narco.

Dos relatos, una sentencia
Para la Oficina de Libertad Condicional, los delitos de Martínez ameritan 30 años de prisión.
Consideran que su rol, aunque no de mando, fue relevante en una conspiración que involucró tráfico de drogas y armas.
A su edad, 61 años, esa sentencia equivale prácticamente a cadena perpetua. La defensa argumenta que esa pena sería desproporcionada.
Consideran que otros exfuncionarios hondureños con mayor poder, igual o más implicados en el narcotráfico, recibieron penas más bajas en el mismo tribunal.
Además, apelan a su “colaboración comunitaria” en Colón, como: construcción de escuelas, iglesias, electrificación de barrios pobres, entre otros.
Entre los anexos entregados al tribunal se incluye un comparativo de sentencias impuestas a otros acusados hondureños.
También, cartas de su comunidad, familiares y una misiva desde la prisión que resalta su buena conducta en el centro de detención donde permanece desde su extradición en marzo de 2023.
Narcopolítica hondureña en el banquillo
El caso de Midence Oquelí se suma a la larga lista de actores de la narcopolítica hondureña a quienes los juzgaron fuera del país.
Aunque su papel no fue el más alto, su condena servirá como referencia para próximos juicios similares.
El tribunal ahora deberá decidir si este exdiputado arrepentido merece pasar tres décadas tras las rejas o si, como sostiene su defensa, doce años bastan para saldar su deuda con la justicia.
