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Altagracia, una migrante hondureña originaria de Siguatepeque, emprendió un arduo viaje hacia la frontera entre México y Estados Unidos con la esperanza de solicitar asilo y reunirse con sus hijos en territorio estadounidense.

A sus 39 años, la mujer teme que el regreso de Donald Trump a la presidencia limite sus posibilidades de ingresar al país norteamericano, tras un recorrido de casi tres meses.

Desde un refugio en Oaxaca, México, Altagracia relató a CNN su preocupación.

"Nos han dicho que cuando Trump asuma, no nos dejará entrar", expresó Altagracia quien prefierió no dar su apellido para evitar repercusiones al momento de solicitar el asilo.

A pocos días de la toma de posesión de Donald Trump, prevista para el 20 de enero, su urgencia por cruzar antes de que entren en vigor posibles políticas migratorias más estrictas aumenta.

Trump, conocido por su retórica contra la inmigración, ha prometido medidas severas.

Durante un evento en Phoenix, Arizona, afirmó: "En mi primer día de regreso a la Oficina Oval, firmaré órdenes ejecutivas para cerrar nuestra frontera a los inmigrantes ilegales y comenzar la mayor operación de deportación en la historia de Estados Unidos".

Una travesía llena de obstáculos

Altagracia decidió abandonar Honduras en octubre tras recibir amenazas de muerte y perder a varios familiares a manos de pandillas.

Ahora viaja con familiares y enfrenta múltiples desafíos: "Fuimos robados por los cárteles, ya no tenemos dinero para comida. Dependemos de activistas, refugios y buenos samaritanos", contó.

Ella no está sola en su preocupación. Migrantes de distintas nacionalidades comparten su temor de no llegar a tiempo.

Un venezolano, que prefirió mantenerse en el anonimato, comentó: "He escuchado que Trump cerrará la frontera el primer día y llevará a cabo deportaciones. Me preocupa, pero tengo más miedo de quedarme en mi país".

Otro migrante cubano señaló: "Todos quieren llegar antes de Trump. Espero que entienda que muchos de nosotros tenemos títulos profesionales que podrían beneficiar a Estados Unidos".

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Opiniones divididas

No todos los migrantes ven con pesimismo el regreso de Trump. Adriana Robles, una venezolana de 26 años, considera que la información sobre las políticas del expresidente podría estar distorsionada.

"Tengo fe en que tomará la decisión correcta y ayudará a las personas buenas con sueños. Sabemos que personas malas han entrado a Estados Unidos, pero él distinguirá entre los buenos y los malos", dijo desde Chiapas, México.

Robles huyó de Venezuela debido a la crisis económica y las violaciones a los derechos humanos. "La economía de Venezuela es inestable y no tenemos derechos básicos. Espero que esta nueva oportunidad nos permita prosperar", concluyó.

Miles de migrantes como Altagracia avanzan con la esperanza de un mejor mañana, desafiando los riesgos del camino, y con una maleta cargada con la fe de cruzar al gigante americano.