La ministra de Salud, Carla Paredes, lanzó fuertes acusaciones contra el presidente de la Asociación Nacional de Enfermeras y Enfermeros Auxiliares de Honduras (ANEEAH), Josué Orellana, a quien acusó de chantajear y amenazar cuando no se le da lo que pide.

Las tensiones entre las enfermeras auxiliares, quienes este día continuaron con las protestas exigiendo un reajuste salarial, y las autoridades de salud cumplieron hoy 16 días.

"Josué, yo no soy su amiga, soy la ministra de Salud. Usted es presidente de una asociación que tiene derecho a pedir en mesa y en ley, no a imponerme, obligar, ni amenazar, ni mucho menos chantajear", declaró la funcionaria.

Paredes aseguró que Orellana está acostumbrado a conseguir sus propósitos mediante amistades dentro de la Secretaría de Salud y, cuando no lo logra, recurre al chantaje. Denunció además que la ANEEAH está obligando a enfermeras auxiliares a abandonar quirófanos para sumarse a las protestas.

Sobre las negociaciones, la ministra reveló que en la última reunión con representantes del gremio no hubo acuerdo en dos puntos: el incremento salarial, al cual calificó como "no viable" por ley y por el cierre del actual gobierno, y la petición de que no existan represalias contra quienes participaron en el paro.

En ese sentido, Paredes sostuvo que las audiencias de descargo continuarán. "No represalias, eso no es posible, porque no han ido a trabajar en 15 días y nadie en este país puede estar bailando o protestando en las calles sin consecuencias", señaló.

Finalmente, Paredes defendió su postura y afirmó que en toda negociación se gana y se pierde. "Soy sincera, honesta y firme. A la ANEEAH se le pasó la mano y no todo se puede obtener", concluyó.

Se negó a responder a la ministra

Al mismo tiempo, Josué Orellana se negó a responderle a la ministra y dijo que no lo haría porque sería rebajarse al igual que ella.

"Contestarle a la titular de salud sería caer en la misma bajeza de ella y eso no es propio de un funcionario de gobierno", dijo.

Al mismo tiempo se refirió a la reunión que iban a tener pero aseveró que si asistían iban a ir a "perder el tiempo".

"Nosotros íbamos a participar en la reunión y de muy buena forma, pero ella ya dio el veredicto de lo que va a pasar en esa reunión. ¿Entonces a qué vamos a ir nosotros? ¿A perder el tiempo o a que humillen a los compañeros?", concluyó.