La preocupación crece entre los habitantes de El Corpus, en el departamento de Choluteca, ante el deterioro que presenta la histórica iglesia católica del municipio, un templo que ha acompañado a generaciones enteras y que ahora muestra grietas, fisuras, humedad y filtraciones de agua.
“Mucho temor tenemos porque un día de estos se puede derrumbar”, expresó una habitante de la comunidad a Telemundo, quien comparte la preocupación de otros feligreses por el estado actual de la estructura.
El templo acumula más de cuatro siglos de historia, según los pobladores, pero el paso del tiempo, las inundaciones y la constante presencia de humedad han debilitado varias de sus áreas.
Vecinos también aseguran que existe agua corriendo debajo de la edificación, una situación que alimenta una antigua historia transmitida durante generaciones en esta zona del sur de Honduras.
El misterio bajo la iglesia
Una de las leyendas más conocidas de El Corpus sostiene que la iglesia se levantó sobre una laguna y que antiguos túneles atraviesan el subsuelo del municipio.
De acuerdo con el relato popular, uno de esos pasadizos conduciría hasta un lugar situado debajo del templo donde supuestamente permanece un “lagarto de oro”.
Una maestra de la comunidad asegura que durante su infancia observó agua correr debajo del altar mayor mientras varios albañiles realizaban trabajos en la iglesia.
“Se miraba donde pasaba el agua como una quebrada por el altar mayor”, recordó.
Aunque la historia del supuesto tesoro forma parte de la tradición oral del municipio, los pobladores sí muestran preocupación por la humedad y las filtraciones que afectan actualmente la infraestructura.
En algunos sectores del edificio, las paredes muestran señales visibles del paso del agua. Los habitantes relacionan parte del deterioro con las inundaciones que ha sufrido la iglesia a lo largo de los años.
Grietas y daños en el campanario
Las grietas y fisuras aumentan la inquietud de la comunidad. A esos problemas se suma el daño que provocó un rayo que impactó hace aproximadamente seis años en el área del campanario.
Los feligreses temen que un terremoto, una tormenta fuerte u otro fenómeno natural pueda agravar las condiciones del templo.
“Tenemos ese miedo y esa preocupación de que ante un desastre natural la iglesia pueda sucumbir. Esperamos en Dios que no”, manifestó uno de los pobladores.
La eventual pérdida de la iglesia representaría mucho más que la desaparición de una antigua construcción. Para las familias de El Corpus, el templo forma parte de bautizos, bodas, funerales, celebraciones religiosas y recuerdos que han pasado de padres a hijos.
Una historia ligada al oro
El Corpus también conserva una fuerte tradición minera. Sus habitantes cuentan que antiguos túneles surgieron durante la búsqueda y extracción de oro en la zona.
Según las historias locales, durante la época colonial los trabajadores encontraban pequeñas pepitas de oro que, en algunas ocasiones, tenían formas similares a pequeños lagartos.
De esa versión habría surgido la leyenda del “lagarto de oro” oculto bajo la iglesia.
Actualmente, entrar a algunos de esos antiguos túneles representa un riesgo debido a sus condiciones y al peligro de derrumbes.
Mientras persisten las dudas sobre lo que realmente existe bajo el templo, los habitantes mantienen intacta su principal esperanza: que la histórica iglesia continúe en pie.
Entre oraciones, recuerdos y preocupación, los feligreses de El Corpus piden una solución que permita conservar uno de los lugares más representativos de su comunidad antes de que el deterioro avance de forma irreversible.
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