El arzobispo de Tegucigalpa, monseñor José Vicente Nácher, advirtió este fin de semana que estarán "alertas y vigilantes" para que nadie pueda manipular los resultados de las próximas elecciones generales del 30 de noviembre en Honduras.

"Estaremos alertas, estaremos vigilantes para que no pueda nadie manipular las elecciones generales", declaró Nácher durante la celebración de un desayuno cuaresmal con miembros de la Parroquia Santísima Trinidad, en la Universidad Católica en Tegucigalpa.

Asimismo, el líder religioso aseguró que su posición no es hacer política, sino defender a los pobres, vivir el evangelio y es estar con la gente.

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"Eso es estar como pueblo de Dios, como bautizado responsable defendiendo lo nuestro, cuando se puede defender, no después. Después será tarde, hoy es el día de defender a Honduras", manifestó.

Seguidamente, el monseñor Nácher agregó que todos los hondureños debemos defender la democracia "generosa, valiente, pacífica e inteligentemente".

Monseñor Nácher destaca participación de hondureños en las primarias

Por otra parte, Nácher también felicitó a la población hondureña por su masiva participación en las elecciones primarias del 9 de marzo, destacando su determinación de no dejarse manipular a pesar de las fallas registradas en el proceso.

"Las razones para la esperanza en Honduras existen porque existe un pueblo, una nación, unos ciudadanos y ciudadanas hondureños conscientes, valientes, pacíficos e inteligentes, un pueblo que la noche del domingo pasado dijo que no se deja manipular", manifestó.

Durante su mensaje, el líder religioso resaltó la perseverancia de los votantes, quienes acudieron a las urnas hasta altas horas de la noche en Tegucigalpa y San Pedro Sula.

Al mismo tiempo, afirmó que la ciudadanía ha dado un mensaje claro a quienes han intentado boicotear el proceso electoral sin éxito.

Para finalizar, subrayó que el compromiso por fortalecer la democracia no solo recae en los ciudadanos, sino también en instituciones como las universidades, la sociedad civil y el sector empresarial, quienes deben asumir su responsabilidad en la construcción de un mejor país.

"En el camino compartido no hay nadie imprescindible sino en que todos aportamos y unos nuestros esfuerzos para alcanzar las metas compartidas. No gastemos energías en desacreditar a otros, mejor formemos equipos de trabajo", puntualizó el arzobispo.