A la orilla de la calle y con su motocicleta al lado, así quedó el cuerpo de Gustavo Adolfo Hernández, quien murió en un accidente en la aldea El Olvido, Santa Cruz de Yojoa, Cortés, norte de Honduras.

Envuelta en una cobija y cubriéndose de la lluvia con una sombrilla, así llegó su madre hasta el lugar donde estaba tirado el joven de apenas 24 años.

"Él venía de la casa de donde mi, yo ni cuenta me día, -será- que venía a comprar más bebida, -porque- él andaba tomando", dijo en medio de su dolor, pero muy calmada, a través de Noticias de Impacto HN.

Según explicó, ambos estaban en la casa, pero debido al frío ella se "enrolló" en una hamaca, momento que su hijo aprovechó para escaparse en busca de más bebidas alcohólicas.

"Yo lo aconseje porque desde la mañana anda tomando, yo le decía: 'Pucha, Tavo, ¿Cuándo te vas a componer vos?' y solo me decía 'Ay, mamá'", agregó doña Reyna López.

Las autoridades policiales llegaron hasta el lugar, pero el cuerpo de Gustavo fue llevado por su familia para velarlo debido a que el accidente solo lo involucró a él.

El joven deja un hijo de apenas 6 meses de nacido, pero nunca quiso escuchar consejos y aseguraba que iba a "tomar guaro hasta que me muera".