El teléfono suena. Del otro lado, alguien afirma saber dónde está "El Porky". La voz es precisa, los datos clasificados. En cuestión de segundos, agentes de Estados Unidos analizan si lo dicho tiene sentido.

Pero al final del proceso, todo queda en nada. Otra pista que no lleva a ningún sitio. Otro intento que se evapora.

A pesar de la recompensa de hasta cinco millones de dólares, ofrecida por el Departamento de Estado de Estados Unidos, nadie logra ubicar a Yulan Adonay Archaga Carías, alias El Porky, uno de los líderes más peligrosos de la pandilla MS-13.

Las autoridades confirmaron que recibieron varias llamadas con supuesta información sobre su paradero, pero ninguna da resultados concretos.

Llamadas por "El Porky"

Desde 2023, El Porky forma parte del Programa de Recompensas contra el Crimen Organizado Transnacional (TOCRP), y su caso es prioritario para la DEA y la oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI).

Según reveló un agente, los reportes telefónicos se clasifican y se cotejan, especialmente aquellos que parecen tener información más precisa.

Estos se envían a oficinas de campo en los países donde se presume que puede estar. Pero ninguna de esas alertas ha resultado útil hasta ahora.

“Sí, han llegado llamadas. Varias. Pero hasta ahora, no hay un dato contundente. Se analiza, se manda al lugar, se investiga… y nada. Ni rastro de él”, detalló el investigador.

El proceso, aunque meticuloso, refleja una guerra desigual contra una red criminal que sabe esconderse, moverse y proteger a sus líderes.

El cerco de la MS-13 que nadie rompe

Porky no solo está acusado de dirigir operaciones de narcotráfico, lavado de activos, asesinatos y secuestros, sino que también es señalado como el operador central de la MS-13 en Honduras, con vínculos internacionales.

El silencio que lo protege no es casual. Está construido con miedo, lealtad y dinero. Nadie lo delata. Ni siquiera con millones de dólares en juego.

“Quienes saben algo, se callan. Otros llaman, sí, pero lo hacen sin precisión. O a veces, creemos que es para confundirnos”, añadió el agente.

En 2021, El Porky protagonizó una de las fugas más impactantes en la historia reciente de Honduras, cuando un comando armado lo rescató durante una audiencia en los juzgados de la ciudad de El Progreso. Desde entonces, no se le volvió a ver.

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Recompensa por El  Porky
Gobierno de Estados Unidos ofrece hasta 5 millones de dólares por El Porky.

¿Y ahora qué con El Porky?

La recompensa sigue vigente. El número al que deben llamar quienes tengan información permanece activo.

Para el gobierno de Estados Unidos, cada día que pasa sin ubicar a El Porky es un día sin neutralizar a un criminal peligroso.

El caso de El Porky no solo revela la dificultad de capturar a un criminal de alto perfil. También deja al descubierto cómo el crimen organizado protege a sus líderes, incluso frente al dinero y la presión internacional.

Ni cinco millones de dólares logran romper el cerco de silencio. Porky sigue libre. La MS-13 lo protege.

Y mientras las llamadas llegan y se investigan, la cacería más millonaria contra un pandillero hondureño sigue sin una pista firme.

En la guerra contra el crimen, el silencio es el blanco a vencer hasta darle captura.